¿Por qué los canadienses generan mayores ideas creativas que los taiwaneses?

Un estudio revela que la creatividad está ligada a la cultura por lo que en las sociedades individualistas las personas generan mayor número de ideas.

Actualmente son muchas las empresas están buscando trabajadores de gran imaginación y con ideas innovadoras. Precisamente, cuando se trata de creatividad, algunas sociedades tienen un flujo más rápido que otras.

Y esto porque la creatividad está ligada a la cultura. Al menos eso es lo que sugiere una reciente investigación realizada por investigadores de la Universidad de Concordia, en Montreal (Canadá).

El estudio, publicado recientemente en el Journal of Business Research, comparó a casi 300 personas de Taiwán, una sociedad colectivista, y Canadá, un país más individualista.

Los resultados muestran que las personas que viven en sociedades individualistas generan un mayor número de ideas, en comparación con aquellas sociedades colectivistas. Estas comparaciones se realizaron en igualdad de condiciones a la hora de evaluar la calidad de la producción creativa.

La sociedad condiciona la creatividad

Los investigadores teorizaron que cuando un país cae en el individualismo frente al colectivismo continuo, la situación afecta a los jugos creativos que podrían ser “permitidos” por ser miembros de una cultura particular.

Al respecto Gad Saad, profesor de la John Molson School of Business de la Universidad de Concordia y coautor del estudio., la lluvia de ideas a menudo se utiliza como sustituto de la creatividad, por lo que decidieron llevar a cabo tareas de intercambio de ideas utilizando estímulos culturalmente neutrales en Taiwán y en Canadá.

El pensamiento “fuera de la caja”

Saad trabajó sobre la hipótesis que los miembros de una sociedad individualista realizarían particularmente bien una tarea que promueve el pensamiento fuera de la caja intentando dar con una idea providencial de millones de dólares.

En cambio, los miembros de un grupo colectivista no estarían tan dispuestos a participar en ese tipo de pensamientos, ya que se mostrarían más reacios a destacar en el grupo.

Te puede interesar: ¿Qué comían Steve Jobs, Picasso o Ernest Hemingway para aumentar su creatividad?

Para tal investigación, los investigadores reclutaron a estudiantes de dos universidades, concretamente de Taipei (Taiwan) y Montreal (Canadá) donde se recogieron los siguientes datos:

  • El número de ideas generadas
  • La calidad de las ideas, según una evaluación realizada por jueces independientes
  • El número de declaraciones negativas pronunciadas dentro de los grupos de intercambio de ideas, como “esta es una idea tonta que llevaría a un error“.
  • El cómo de negativas son las declaraciones, como “esta es la idea más tonta de todos los tiempos“, tiene una connotación negativa más fuerte que “esta idea es más bien banal”.
  • El nivel de confianza mostrada por los miembros del grupo cuando se les pidió evaluar su rendimiento en comparación con otros equipos.

Cuando se trata de la creatividad, la calidad supera a la cantidad

Saad encontró que los individualistas generaron muchas más ideas y pronunciaron declaraciones más negativas. El grupo canadiense también mostró mayor exceso de confianza que sus homólogos taiwaneses.

El investigador explica que esto está en línea con otro rasgo cultural importante que se sabe que poseen algunas sociedades colectivistas. Se trata de la forma de ser más reflexiva en comparación con los orientados a la acción, lo que se refleja en pensar mucho antes de comprometerse con la acción.

Sin duda que este tipo de estudios son importantes para comprender las diferencias culturales que se presentan cada vez más teniendo en cuenta que el centro económico mundial se desplaza cada vez más hacia el este de Asia.

Así que para maximizar la productividad de sus equipos internacionales, las empresas globales necesitan entender las importantes diferencias culturales entre la mentalidad occidental y oriental.

Vía: lamenteesmaravillosa.com

Lee también: CURSOS GRATUITOS DE DESARROLLO PERSONAL