¿Qué es una competencia laboral?

Hoy en día, ser competente en el campo profesional consiste en saber resolver problemas y situaciones del trabajo de forma autónoma. Pero hay otros factores de importancia.

Existen variados conceptos sobre el significado de competencia laboral. Un concepto generalmente aceptado la define como una capacidad efectiva para llevar a cabo exitosamente una actividad laboral plenamente identificada.

Una buena categorización de la competencia laboral, que permite aproximarse mejor a las definiciones, es la que diferencia tres enfoques. El primero concibe la competencia como la capacidad de ejecutar las tareas; el segundo la concentra en atributos personales (actitudes, capacidades) y el tercero, denominado “holístico”, incluye a los dos anteriores.

Características

Entre las principales características distintivas de la competencia laboral tenemos:

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1. Es un concepto multidimensional: es importante entender que cada comportamiento observable que se produce en el desempeño de una determinada competencia es el resultado de la combinación de los conocimientos, habilidades y actitudes asociados a la misma, que facilitarán la comprensión de la competencia, la evaluación de la misma y el establecimiento de objetivos de desarrollo profesional.

2. Refleja la aportación más que la actividad o función en sí: la competencia está escrita en términos de aportación del trabajador a la empresa. No se pretende reflejar cómo hace las cosas, sino qué hace en términos de aportación y del resultado de esa aportación. Así por ejemplo, lo importante no es que un jefe de producto maneje datos Nielsen, sino que está investigando o analizando el mercado.

3. Permanece en el tiempo: la competencia tiene un carácter de permanencia en el tiempo. Pueden variar los medios utilizados para realizar la aportación, pero es difícil que varíe la aportación en sí.

4. Su aplicación supone la consecución de un logro: la competencia aplicada siempre produce un resultado positivo. No se tiene una competencia si, al aplicarla, no se logra lo que se deseaba; en ese caso no se es competente. Por tanto se podrá decir que alguien es bueno, muy bueno o excelente en esa competencia, pero no sería totalmente correcto decir que se tiene la competencia en grado insuficiente, ya que si se tiene será siempre en grado positivo.

5. Es mensurable: la competencia se manifiesta a través de una serie de conductas observa­bles en el trabajo diario. Mediante la observación y análisis de estos comportamientos se puede llegar a medir las competencias de una persona.

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Clasificación

Hay cinco principales tipos de competencias laborales:

1. Motivación: los intereses que una persona considera o desea consistentemente. Las motivaciones “dirigen, conllevan y seleccionan” el comportamiento hacia ciertas acciones u objetivos y lo aleja de otros.

2. Características: características físicas y respuestas consistentes a situaciones o información.

3. Concepto propio o concepto de uno mismo: las actitudes, valores o imagen propia de una persona.

4. Conocimiento: la información que una persona posee sobre áreas específicas.

5. Habilidad: la capacidad de desempeñar cierta tarea física o mental.

Vía: Gestiopolis

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