Sé un emprendedor revolucionario usando técnicas de creatividad

Unas personas son más propensas a la creatividad que otras, pero esto no significa que la creatividad no se pueda entrenar. Si notas ciertos bloqueos a la hora de montar tu empresa online, o de encontrar qué puedes modificar en tu negocio para vender más, te mostramos algunas Técnicas de creatividad para emprendedores revolucionarios.

1.- Brainstorming: la lluvia que no necesita paraguas

Esta es posiblemente la técnica de creatividad más popular, desarrollada por Alex Osborn, y basada en que la mayoría de nuestros pensamientos se produce de forma asociativa.

El brainstorming o tormenta de ideas consiste en separar la generación de ideas de la evaluación de éstas, permitiendo así el flujo libre de ideas sin temor a ser juzgadas.

Por ello, se trata de producir y anotar todas las ideas que surjan, por absurdas que parezcan, sin realizar ningún tipo de juicio crítico. Cuantas más ideas se generen, mejor, ya que unas ideas nos llevarán a otras por asociación, y al no evaluar todavía su viabilidad, podremos encontrar respuestas que las cortapisas del pensamiento ordinario normalmente no nos dejarían ver.

2.- Check-list: preguntas que nos darán respuestas

También sugerida por Osborn, esta técnica supone analizar el problema desde todas sus dimensiones posibles, realizándose las siguientes preguntas de la lista:

  • Aplicar a nuevos usos: ¿Qué otras aplicaciones podría tener este producto?
  • Adaptar: ¿A qué otra cosa se parece? ¿Había en el pasado algo parecido? ¿Qué se puede copiar?
  • Modificar: ¿Puede añadirse o cambiarse su color, sonido, olor, forma, tamaño, movimiento, etc.?
  • Aumentar: ¿Se puede añadir más tiempo, más frecuencia, más tamaño…? ¿Se puede duplicar?
  • Reducir: ¿Se puede hacer más pequeño, más concentrado, más simple…? ¿Se puede fraccionar?
  • Sustituir: ¿Por qué podría ser sustituido? ¿Se podrían sustituir sus materiales, o su forma de ser producido? ¿Se podría colocar en otro sitio?
  • Reordenar: ¿Pueden cambiarse sus componentes, o su orden, romper y recomponer?
  • Dar la vuelta: ¿Se puede intercambiar lo positivo y lo negativo? ¿Se le puede dar la vuelta, girar, ponerse en lugar de otro, etc.?
  • Combinar: ¿Pueden combinarse ideas, elementos, beneficios, etc.?

3.- Pensamiento lateral: salirse de la ruta para encontrar el camino

Acuñado por De Bono, el pensamiento lateral se fundamenta en que el pensamiento lógico nos limita a la hora de abordar problemas que requieren de un enfoque distinto.

Pensar lateralmente es “transitar por los caminos no frecuentados”, adoptando un punto de vista poco convencional que nos ayude a ver todo desde otra perspectiva.

Existen numerosas técnicas para estimular el pensamiento lateral. Algunas serían, por ejemplo:

  • Palabra aleatoria: A partir de una palabra elegida de forma aleatoria, generar otra relacionada con ésta, y así sucesivamente, tratando de ir asociando estas palabras al problema que se maneja.
  • Piedra en el camino: Exagerar o distorsionar un aspecto del entorno del problema, para imaginar cómo sería todo en ese caso y generar a partir de ahí ideas nuevas.
  • Escape: Eliminamos o cancelamos uno de los elementos relacionados con el problema, y nos planteamos nuevas soluciones en esta nueva situación.
  • Método de inversión: Se estudia la situación contraria al problema actual, para tratar de acercarse a la solución, viendo otros puntos de vista.

4.- Sinéctica: de lo desconocido a lo conocido y viceversa

Creada por W. Gordon y G. Prince, se basa en el hecho de que las mejores ideas surgen cuando no se está pensando en el problema de forma consciente.

Una sesión tipo de sinéctica pasa por 3 etapas:

  • Hacer lo extraño familiar: Explicar a los asistentes los aspectos del problema, resolver sus posibles dudas, permitir que acomoden el nuevo problema a patrones mentales previos, y lo asimilen a experiencias anteriores parecidas, para su mejor comprensión.
  • Hacer lo familiar extraño: Una vez centrado y comprendido el problema, aquí se trata de dejar de lado el enfoque “realista” y distorsionar, transformar la forma habitual en que veríamos el problema, para pensar desde una nueva perspectiva. Se utilizan las analogías para obtener ideas insólitas. Desde cómo pensaríamos si fuéramos un niño o un perro, a pedir al grupo que intercambien sus puestos y piensen como pensaría el compañero al que sustituyen.
  • Vuelta a lo real: Tras haber dejado volar la imaginación, en esta fase se trata de convertir las analogías en ideas factibles, en soluciones posibles que serán evaluadas por el experto.

5.- Análisis morfológico: combinando lo impensable

Desarrollado por Fritz Zwicky. En este caso, se analiza exhaustivamente el problema, descomponiendo todos sus aspectos y combinándolos para tratar de hallar la mejor solución.

Para llevarlo a cabo, señalamos las distintas dimensiones de un problema, y escogemos las más importantes. Una vez elegidas, listamos los elementos que componen cada dimensión. Por ejemplo, simplificando mucho, si el problema fuera “creación de un nuevo tipo de pastelitos para una panadería”, podríamos tener:

  • Forma: Redonda, cuadrada, triangular, de corazón.
  • Sabor: Chocolate, fruta, canela, merengue.
  • Color de la cobertura: Rojo, verde, amarillo, naranja.
  • Presentación: cajita, bolsa, con muñeco.

Una vez tuviéramos los elementos de cada dimensión plasmados en una tabla, iríamos haciendo un recorrido creando diferentes combinaciones, que podrían llevarnos a ideas originales que de otra forma no hubiéramos pensado.

 

Fuente: digiworks.es

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