Si te falta atención… ¡estás matando tu productividad!

productividad

Muchas veces cuando uno se da cuenta que la productividad personal no es tan eficiente como a uno le gustaría, lo primero que se hace es buscar nuevos métodos, sistemas o aplicaciones que ayuden a organizarse mejor.

Pero la productividad personal es una cuestión de hábitos y eso significa que, en este film, el actor principal es uno mismo. Incluso si se cuenta con buenos hábitos organizativos y usando herramientas que sirvan, siempre va a existir momentos en que no sea muy productivo. Pueden ser aquellos momentos puntuales en el día o a lo largo de la semana.

En estos casos el problema es la falta de atención (o de foco). Hay que considerar que para mantener la atención en la tarea que uno está realizando es clave para poder tacharla en la lista de acciones pendientes.

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De hecho, es más importante que la metodología organizativa que se utilice, el software sobre el que uno se apoya o la infinidad de trucos productivos que se emplee a lo largo del día para ganarle tiempo al reloj.

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Al final, se quiera o no, se deben hacer las cosas. Muchas veces es difícil rendir al máximo—en cualquier disciplina—, pero si uno es capaz de gestionar bien la atención, retornar al camino de la productividad después de un pequeño bache, será un juego de niños.

La falta de atención está matando tu productividad

Lo primero que uno tiene que darse cuenta es que si la atención, aquella capacidad para mantenerse concentrado en una labor creativa o intelectual, es un recurso escaso que se agota con facilidad.

Así que luego de un periodo largo de concentración es conveniente tener un periodo más corto de “desconcentración”, es decir, una etapa en que se deja descansar ese recurso para la recuperación de la capacidad inicial (como si se recarga la batería de un celular).

Y es que uno sabe en qué nivel se encuentra la atención. Cuando se agote, en vez de seguir trabajando se debe intentar recuperarla desconectándose; puede ser  tomando un descanso, dormir la siesta, dar un paseo, conversar con alguien, relajarse  escuchando música o dedicarse a meditar.

falta de atencion

Otro detalle a a considerar es que la falta de sueño afecta el nivel de estrés y productividad. Así que si se dormir bien es clave para tener un buen día productivo. Cuando se duerme, la capacidad de atención se recarga y, con un buen descanso, esta carga llegará al máximo. Por ello se recomienda hacer las tareas que requieren mayor concentración al comienzo del día.

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Y si a uno le gusta el café, su consumo debe ser moderado en determinados momentos del día para que se incremente la atención y, por lo tanto, la productividad. Esta es una cuestión personal sobre la que hay diversas opiniones, pero hay estudios que indican que los efectos de la cafeína pueden impulsar y elevar la productividad laboral. Muchos también recomiendan realizar algún tipo de ejercicio físico que es la mejor forma de eliminar estrés y mantener una elevada capacidad de concentración.

Según Daniel Goleman, psicólogo estadounidense, autor del best seller “Emotional Intelligence”, el vínculo entre la atención y excelencia se halla detrás de casi todos los logros donde la capacidad de atención es un gran activo y una habilidad que conviene desarrollarla al máximo, no solamente para ser más productivo, sino para hacer mejor las cosas, alcanzar las metas y mantener las relaciones interpersonales saludables.

Vía: facilethings.com
Foto: arturogoga.com

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