¿Qué puede aportar un gerente joven a la empresa?

gerente-joven

Puede sonar como un sueño irrealizable. Sin embargo, los jóvenes de hoy confían plenamente en sus capacidades y en que han nacido para ser líderes. No esperan a ser un trabajador más al ingresar una empresa, ellos aspiran lograr una gerencia en un lapso reducido de tiempo. Para los jóvenes, ese estereotipo que indica que los gerentes deben tener más de 40 años no va con ellos. Saben que la experiencia es importante, pero ellos están dispuestos a dar al cargo otros ingredientes que un adulto de más de 40 años no puede dar. ¿Cómo qué, por ejemplo?

  1. ENERGÍA E IDEAS FRESCAS

El ritmo que llevan los jóvenes en comparación a los adultos es visiblemente diferente. Un gerente joven, por tanto, no puede ser un sujeto remolón y con planteamientos de negocio anticuados. Los jóvenes que son gerentes deben demostrar una vitalidad que inspire a sus colaboradores. Deben ser los primeros en llegar al trabajo, ser los últimos en irse, y estar atentos a todo lo que pase.

Un gerente joven, también, debería aportar ideas frescas a la organización. Mientras que un gerente de mediana edad se contentaría con recetas ya ampliamente conocidas, para los jóvenes, lo conocido es aburrido y sólo produce resultados modestos. Ellos necesitan logros más significativos. Y estos sólo se logran con ideas frescas e innovadoras.

  1. UNA PRESENCIA CONSTANTE

Los gerentes, a más edad, adquieren una mala costumbre: la de encerrarse en su oficina todo el día. Es así que se convierten en una especie de gerentes fantasmas, y sólo aparecen cuando el negocio no va bien, únicamente para recriminar a sus colaboradores por su mal desempeño. Un gerente joven debe ofrecer una imagen completamente diferente a la de este gerente anquilosado en el tiempo.

Un gerente joven debe estar en todas partes, ser diligente, y transformarse en una presencia activa para sus colaboradores. El don de la comunicación debe formar parte de sus características. La facilidad de establecer relaciones de manera informal es su mejor carta de presentación.

  1. EXPECTATIVAS DIFERENTES

Lo dicho. Un gerente joven es elegido para tal cargo porque es capaz de otorgar innovación y creatividad al negocio. Sin embargo, no basta que los planteamientos se queden en la mente del gerente. La otra parte es lograr que los colaboradores interioricen esas ideas innovadoras y creativas como parte de su rutina laboral.

Por tanto, es vital que el gerente joven mantenga contacto constante con los colaboradores. Debe indagar sobre las expectativas de su equipo y, a la vez, expresarles lo que él aspira lograr en el corto y mediano plazo. Puede ocurrir que existan personas que no estén al ritmo del gerente joven, eso debe ser solucionado durante las primeras reuniones de trabajo.

  1. CUIDADO CON REFLEJAR TU EDAD

Decir a todo el mundo en el trabajo “Mira, tengo 27 años y ya soy gerente”, no le sienta bien a nadie. Un gerente joven debe evitar en todo momento hacer referencia a su edad. Vale recordar que hay muchos colaboradores que ya son mayores y que tienen muchos años en la empresa, que pueden sentirse fastidiados ante un joven inexperto que todo el día le está dando órdenes.

No sólo no hay que hacer referencia a la edad. Tampoco hay que demostrarlo. Cuando un gerente joven hace constantes referencias a sus experiencias en la universidad, o a sus pasatiempos juveniles, se delata al instante. Lamentablemente, en nuestra sociedad se sigue asociando la juventud con el comportamiento díscolo, las juergas y el libertinaje. Lo mejor es no entrar en el círculo de las habladurías en el trabajo.

¿Qué más crees que puede aportar un gerente joven a una empresa?

Vía: noticias.universia.edu.pe / elfinanciero.cr.com

Foto: blogs.elconfidencial.com


Artículos Relacionados


Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion