Recomendaciones para despedir a un familiar

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Lo llevaste con toda la ilusión del mundo. Tu familiar se encontraba en serios apuros económicos y tú tenías una vacante libre en tu empresa, y encontraste la fórmula ideal para que tanto tú como tu familiar salgan ganando: ofrecerle empleo. Todo era felicidad al comienzo, hoy es un infierno.

No solo llega tarde a diario, sino que además, culmina las tareas encomendadas cuando quiere y sale a la hora que le place. No sabes qué hacer con él, y si bien pensaste en un primer momento en despedirlo, reconsideraste tu decisión al vislumbrar la opinión negativa de tus otros familiares al respecto.

Toma un respiro. Quizás el despido inmediato no sea la solución adecuada. En cambio, podrías optar por algunas de las siguientes recomendaciones para llegar a un final feliz para ambas partes.

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  1. Evalúa sus virtudes y defectos

Tal vez, no todo esté perdido. A pesar de su visible falta de ganas de laborar, tu familiar puede demostrar ciertas destrezas o virtudes en una tarea determinada. Ahí puede estar la clave del asunto: él o ella no está contento con su puesto actual. Así que tienes que realizar un enroque laboral. Pruébalo durante un tiempo prudencial en un puesto cuyas tareas le guste hacer. Si no logra superar ese “periodo de prueba” con éxito, ahí sí, habla con él y dile que busque una nueva opción de empleo ya que su tiempo se le agotó en tu empresa.

  1. Conversa con él distendidamente

Hay algo peculiar con los familiares contratados en una empresa. Muchos de ellos, con el tiempo, comienzan a creer que le hacen un favor a su familiar empresario por trabajar en su empresa. Craso error. Pero, lamentablemente ninguno de estos empresarios se atreven a encarar a sus familiares por temor a lo que vaya decir el íntegro de la familia. Aún así, debes hacerlo antes que las cosas empeoren. Hazle saber a ese familiar indisciplinado que antes que su hermano o su primo, eres su jefe. Y como jefe, tienes toda la potestad de prescindir de sus servicios en el momento que estimes conveniente.

  1. Búscale otra opción

Si las dos anteriores alternativas no dieron resultado, tienes a tu disposición la opción “desesperada”. La llamo así porque no es la más recomendable para ti, sin embargo, te aliviará las incómodas miradas de tus familiares durante las reuniones que se hagan. Si ves que tu familiar no cambia su actitud para bien, puedes acudir a otros emprendedores como tú para buscarle una vacante de empleo antes de despedirlo. O si no, entregarle un capital (a especie de indemnización) para que pueda formar su propio negocio.

¿Soluciones buenas? No necesariamente, pero sí sumamente útiles.

Vía: forbes.com
Foto: guiasaludable.com