5 tips para impedir que tus empleados renuncien

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Muchos jefes no entienden el porqué de la huida continua de sus empleados. Quienes encuentran como solución el reemplazar inmediatamente al trabajador que renuncia por otro nuevo, se olvidan que ese pequeño cambio equivale a tener que costear todo el ingreso anual del empleado que se va, según indica el Saratoga Institute. ¿Por qué? Porque el nuevo empleado tendrá que habituarse a todo el adiestramiento que ya tenía adquirido de memoria el antiguo, eso sin contar el impacto que puede generar la salida de ese profesional en la cultura de la organización.

¿Cómo hacer para que los empleados no busquen nuevos horizontes? Robeat Mourey, especialista en temas de Recursos Humanos de Procter & Gamble, nos revela estos secretos:

UN EMPLEADO ES MÁS QUE LA LABOR QUE ENTREGA

El encasillamiento a una labor determinada durante años es carta segura de renuncia por parte del colaborador. El líder de la organización debe estar atento a qué cualidades extra muestra el trabajador, y así con el tiempo otorgarle nuevas responsabilidades. Si no es así, la rutina laboral hará mella en el colaborador.

YA NO EXISTE EL JEFE QUE LO SABE TODO

El tiempo de los jefes que lo sabían todo y cuya decisión era inalterable ha quedado en la prehistoria organizacional. Ahora se busca jefes empáticos que aprovechen los aportes de los colaboradores. Ese es un verdadero líder.

TRANSMITE LO QUE QUIERES QUE LOS EMPLEADOS TRANSMITAN

¿Cómo pretendes que los empleados sientan amor por la organización, si tú, como jefe, no lo muestras? Solo cuando sé es capaz de liderarse a sí mismo como persona, podrás liderar a otros individuos. El liderazgo se percibe desde el primer contacto.

INVÍTALO A FORMAR PARTE DE LA CULTURA EMPRESARIAL

Para alguien que se siente identificado con su organización, le es muy difícil renunciar. Y la única forma de crear una cultura organizacional sólida es a través del único mecanismo que diferencia al hombre de las demás especies: la comunicación. Haz que la comunicación sea directa, sin barreras y de la forma más clara posible entre empleados y jefes.

EVITA LOS MENSAJES EQUIVOCADOS

Salir con un discurso como “pónganse la camiseta” es completamente errado. La época del romanticismo laboral ya nos dejó. Hay que ser claros en cuánto a las expectativas que podemos satisfacer de nuestros trabajadores. Ellos, desde los primeros días de labor, se dan cuenta perfectamente de cómo es el teje y maneje de la empresa. No quedes como un mentiroso.

Vía: cnnexpansion.com

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