7 verdades que nadie te dijo acerca de ser trabajador independiente

El trabajo freelance es una muy buena opción para personas ordenadas, responsables y comprometidas con lo que hacen. Pero hay que ser paciente.

Si tienes en mente volverte un trabajador independiente, o capaz ya te pusiste manos a la obra, estás tomando acción (o estas por hacerlo) y este es el paso más difícil: decidir hacerlo.

Lo cierto es que el trabajo autónomo tiene sus cosas buenas, pero también tiene sus cosas muy buenas; y esta parte “oscura” no se menciona muy a menudo. Por eso conocerás algunas verdades respecto al trabajo autónomo o freelancing que seguramente no hayas pensado antes.

La mayoría de los trabajadores independientes dicen que trabajar bajo esta modalidad traerá libertad. Pero lo que no dicen es que también es estresante, confuso, y frustrante.

Pero, ¿qués es un trabajador independiente? Es aquel que presta servicios en forma autónoma, es decir, no está sujeto a la subordinación de una relación de trabajo.

1. Algunas veces te desenamoraras del trabajo que se hace

Cuando esto ocurre por primera vez dará miedo, se pensará que se ha cometido un grave error, que es un fracasado, etc. Pero no hay que preocuparse porque esto es momentáneo. Todo es completamente natural y solo significa que se necesita un descanso. Este sentimiento se desvanece en unas semanas y luego se sentirá normal.

2. Algunos días no se tendrá ganas de nada

A diferencia del punto uno, ocasionalmente se despertará y se decidirá que se prefiere un día en el parque, en el cine, o incluso viendo TV en el sofá. A menos de que haya algo que presione, entonces solo ve a por lo que se quiere. Se debe recordar no hacer hábito de esto, sino trabajar más fuerte otro día. No hay que acostumbrarse a la idea de libertad y agradecer que se puede decidir.

3. Atemoriza al principio

Muchas veces preocupará no tener muchos clientes, que no somos lo suficientemente bueno, que se fallará y se quedará como un fracasado, que se morirá de hambre y un montón de otras cosas más. Es completamente normal pasar por esta etapa y se  logrará superarlo.

4. Tomará un tiempo darse cuenta de lo que realmente se quiere

Cuando se comienza, probablemente se trabaje el mismo número de horas que en el anterior trabajo, se tomará órdenes de clientes como ocurría con el ex jefe y uno se sentirá mal si no se aprovecha cada minuto. Esto es porque se ha sido institucionalizado por años.

Hay que recordar que ahora es un profesional independiente así que se puede trabajar las horas que se quiera y desde donde se quiera. Ahora uno mismo es el jefe y se tiene el control de con quién se trabaja, qué trabajos tomar y de qué forma se hace.

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5. No será como se tenía planeado

Antes de volverse un trabajador independiente, seguramente se tenía esta genial idea que iba a surgir rapidísimo, que se podría tener un desayuno saludable, que los clientes iban a pagar pagarme bien por ayudarlos, y luego terminar de trabajar a una hora razonable. La verdad es que el día puede ser como este, pero las posibilidades son reducidas y es muy posible que el día sea totalmente diferente.

6. Te quedarás “atascado” en videos de gatos en Internet

El Internet es algo maravilloso, pero también es casa de muchas cosas sin sentido, con videos graciosos de gatos como nunca se había imaginado que estarán incitando a verlos todos los días. Algunos días se tratará de no pasar mañanas enteras en sitios de compras en línea o revisando Facebook… y algunos días se tendrá éxito.

7. Los clientes no son buena onda

No hay que desanimarse, algunos clientes son excelentes que aprecian lo que se hace, pagan bien y a tiempo, y son de fácil comunicación. Pero también puede tocar lidiar con clientes difíciles. Con el tiempo se sabrá escoger mejor a los clientes.

Vía: negociosyemprendimento.org

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