Analiza si valió la pena dejar un trabajo

La cultura opresiva y burocrática de la compañía hace que tus colegas, te traten como un outsider o extranjero. Te niegan las tareas más desafiantes y, en cambio, te dan las labores más tediosas que nadie quiere. Cuando hay que tomar una decisión, el jefe parece pedir la opinión de todos menos la tuya.

Kate Wendleton, presidenta de la red nacional de orientación profesional The Five O’Clock Club, ha identificado ocho síntomas específicos de una mala adaptación a la cultura de la empresa.

1. Tus valores no coinciden con los de tus colegas o tus jefes. Wendleton ha visto muchos ejemplos de empleados que no ‘encajaban’ porque no estaban de acuerdo con prácticas contrarias a la ética (o incluso ilegales); sin embargo, un choque de valores puede presentarse de muchas formas. Por ejemplo, si describes tu ambiente de trabajo como “asfixiante”, “burocrático”, u “opresivo”, eso sugiere que esa cultura no es la adecuada para ti.

2. No le agradas a tu jefe. Esto se sabe cuando “no soportas su actitud o su agenda, o el jefe nunca pide tu opinión”, explica Wendleton, y agrega, “si alguna vez has dicho o hecho algo que afecte a tu jefe, mejor es que te salgas ahora”.

Suscríbete a nuestro boletín informativo


3. No les agradas a tus colegas. Ser tratado como un ‘forastero’ es una pista. “Si te sientes aislado, que hablan de ti, excluido de las actividades internas de la organización y no percibes camaradería en el trabajo, es hora de un cambio”, indica Wendleton.

4. No te asignan tareas que sacan el mayor provecho de tus capacidades. Cuando la afinidad cultural es mala, los proyectos más codiciados se los dan a otros, mientras que tú te quedas con los que subrayan tus debilidades. Para la experta, es una señal de que “tu jefe no confía en tu criterio o no cree que harás un buen trabajo”.

5. Siempre haces el trabajo rutinario que nadie más quiere. “Puedes cabildear para que te den mejores proyectos, y pedir asignaciones que muestren tus capacidades y fortalezcan tu credibilidad”, admite Wendleton, pero que no te sorprenda si no te las dan.

6. Se te excluye de reuniones a las que sí asisten tus colegas. Obviamente, ésta es una evidencia inequívoca de tu estatus de no pertenencia, advierte Wendleton: “Sientes que tus ideas no son valoradas o que tus contribuciones no son centrales para la compañía”.

7. Todos los otros empleados de tu mismo nivel tienen una oficina, mientras que tú tienes un cubículo en el pasillo. Cual sea el título de tu cargo, observa Wendleton, trabajar en un ‘cuchitril’ refleja “clara y rotundamente tu posición en la jerarquía informal”.

8. Le tienes pavor a ir a trabajar. “Si la idea de ir al trabajo te pone ansioso o físicamente enfermo, y si cuentas los minutos hasta la hora de salida, necesitas comenzar a buscar otro empleo”, dice Wendleton. La vida es demasiado corta para gastarla así.

Fuente: CNN Expansión

Artículos Relacionados

comments