¿Cómo acoplarse a un nuevo equipo de trabajo?

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¿A quién no le ha pasado? Estabas de lo más tranquilo trabajando en tu área, con los amigos de siempre, y ¡pum!, te enteras que te acaban de promover a otra área de la empresa. Un gusto inicial te invade, pero luego piensas sobre cómo serán esas personas que ahora formarán parte de tu nuevo equipo de trabajo. Ten presente que son personas como tú, como yo o como cualquiera que te cruzas por la calle. Es probable que ellos también sientan cierto temor de tener un nuevo compañero.

Para que ese periodo de “enfriamiento” dentro del equipo de trabajo dure lo menos posible te recomendamos que:

  1. Compartas un tiempo libre del “trabajo”

Son ocho largas horas las que compartirás cada día con tu equipo de trabajo. Pero, el hecho de estar en el trabajo no implica que todo el día estés trabajando. Tienes que tratar de conectarte emocionalmente con esas nuevas personas que acabas de conocer. Una media hora al día es suficiente para hablar de toda clase de temas y hallar afinidades que los conviertan de compañeros en amigos. ¿Qué no hay tiempo? ¿Y la hora del almuerzo? Aprovéchala para salir con todo tu equipo.

  1. Muestres flexibilidad

Sé que estás acostumbrado a una forma de trabajar. Pero, ¿quién te ha dicho que la forma como te desempeñas sea necesariamente la más productiva? Dale una oportunidad a tu nuevo equipo de trabajo para que te muestre la rutina laboral diaria. Quizás sea mejor de la que venías realizando. Muéstrate abierto al aprendizaje y obtendrás el reconocimiento de tus compañeros.

  1. Pidas permiso para hablar libremente

Puede resultar un poco incómodo que tú como el nuevo del área sea quien asuma la posición directiva. Pues bien, no te impongas, sino más bien sugiere que todos puedan hablar en el momento en que estimen conveniente. Es realmente incómodo tener a una momia como acompañante en el trabajo. Esto generará una mayor confianza dentro de tu equipo, que se traducirá  a través de una mayor productividad.

  1. Seas lo suficientemente honesto con los demás

Nada de medias verdades. Desde el principio, debes dejar claro que la honestidad es tu principal virtud. Si no te gusta algo, lo dices. Y sugieres al equipo en conjunto que te reprochen directamente cuando observen que no estás haciendo las cosas correctamente. La honestidad no tiene que ser sinónimo de ofensa, por el contrario, es una forma de evitar irreversibles conflictos.

  1. Establezcas la alegría como modo de trabajo

Sí, no hay mejor terapia para un equipo de trabajo que la sonrisa. Si ves que los integrantes de tu nuevo equipo se muestran demasiado serios o inexpresivos, juega a hacer alguna broma de vez en cuando, o a devolver una sonrisa tras cada mirada. Así como la negatividad se contagia en un equipo de trabajo, las buenas vibras también se pueden transmitir de forma instantánea. Haz la prueba. No te arrepentirás.

Vía: inc.com
Foto: wealthmanagement.com

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