¿Cómo afrontar una conversación difícil en 3 pasos?

conversacionSi a veces te confrontas a conversaciones difíciles con un cliente, un colega o tu jefe, debes saber cómo no perder los papeles y transformar ese mal momento en algo constructivo. Frente a una persona quien está furiosa, solemos o evitar la confrontación o contestar con el mismo tono. Pero, colgar el teléfono, volverse agresivo o dejar la habitación son las peores reacciones que uno puede tener dentro de la empresa. ¿Qué puedes hacer en estos casos? Aquí te explico cómo afrontar una conversación difícil en 3 pasos.

1. Neutraliza la ira de tu interlocutor

Para hacer bajar la agresividad de tu interlocutor y reinstalar el dialogo, actúa en 2 tiempos. Primero, debes disculparte de haber puesto a esa persona en ese estado (que tenga razón o no, para esta persona eres la razón de su ira). Después, puedes invitar a tu interlocutor a encontrar una solución a este problema junto contigo. Después de haberse tranquilizado, tu interlocutor debería darse cuenta que lo más importante es encontrar una solución y que la agresividad no ayuda en nada.

2. Discúlpate, si tienes la culpa

Nunca debes disculparte para algo que no hiciste. Pero si realmente hiciste algo mal, una vez que te hayas dado cuenta de tu error, mejor vale que te disculpes. Todos cometemos errores pero debemos poder admitirlo. Obviamente esto funcionará solamente si se trata de la primera o segunda vez, pero si cometes muchos errores y te disculpas siempre, tu interlocutor pensará que tus disculpas no son sinceras o que no quieres cambiar, (ya que siempre cometes errores)

3. Confronta a tus acosadores

Las técnicas anteriormente explicadas se aplican solamente a las personas con las cuales tienes problemas de vez en cuando, aquellas personas que son agradables contigo la mayoría del tiempo. Sin embargo, si debes enfrentarte a una persona quien te reprende todo el tiempo, te intimida o te acosa, deberás confrontarla. Háblale a solas y confróntalo con su propio comportamiento sin perder la cordura. Le puedes decir por ejemplo: “durante la reunión, me dijiste estúpido, eso me lastimó, quisiera que no lo hagas más” Tu acosador se dará cuenta de que cruzó la línea y que la próxima vez que te falte el respeto, habrá consecuencias.

En la vida profesional no todo es color de rosa y habrá situaciones que pondrán a prueba tu carácter y de lo que estás hecho. Recuerda no perder el control ni la cordura, respira hondo y, sobre todo, piensa en lo que vas a decir, ya que lo que digas podría traer peores consecuencias.

¿Cómo afrontas una discusión?

Vía: lemonde.fr

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