Cómo triunfar en tu entrevista de trabajo

Si le han llamado para una entrevista de trabajo ya ha logrado una gran victoria. Los minutos frente al responsable de selección de la compañía a la que se quiere incorporar son decisivos y pueden suponer la gloria o el fracaso.

Un currículo brillante es el reclamo para que se fijen en usted, pero una buena presentación de sí mismo es lo que garantiza un puesto. La forma en la que se mueven las manos, los gestos, la ropa. Todo influye cuando uno quiere venderse, porque en eso consiste una entrevista de trabajo: demostrar que usted es el candidato perfecto.

Para este encuentro debe prepararse a fondo y recordar que el objetivo es profundizar en sus cualidades, habilidades y adecuación al puesto que se oferta. Por tanto, el diálogo, la sinceridad, la corrección y el sentido común son básicos.

Repase su CV. Antes de acudir a su cita revise su currículo, porque durante la entrevista le preguntarán datos concretos sobre su historia laboral y las dudas y el baile de datos no hablan bien del candidato. Y, por favor, no lea lo que ya está puesto en el papel: cuéntelo con sus propias palabras.

Explique sus habilidades. Durante la conversación debe destacar los puntos fuertes que le hacen idóneo para un puesto o para encargarse de un proyecto concreto. Explique las funciones que ha desarrollado con anterioridad, los métodos que ha usado y los logros que ha obtenido.

Obtenga información sobre la empresa. Es fundamental conocer el ámbito de trabajo de la compañía que le entrevista: historia, sector en el que opera, servicios que ofrece. Y también sobre el puesto al que opta: qué busca la compañía o qué funciones desempeñará.

Pregunte. Aunque nunca debe ocupar el puesto del entrevistador ni hacer un interrogatorio, en un momento distendido de la charla no tenga miedo de formular preguntas acerca de la organización. De esta manera dejará ver su interés y ganas de trabajar.

Honestidad. El proceso de selección pretende conseguir un retrato lo más ajustado posible de la persona, por lo tanto la honestidad es fundamental. Los responsables de selección afirman que uno de los fallos más comunes es querer aparentar lo que uno no es. La exageración o, en el peor de los casos, la mentira se detectan rápidamente.

Lo que nunca debe hacer. Los nervios juegan muy malas pasadas y cualquiera puede bloquearse, pero hay algunos comportamientos y comentarios que no tienen excusa como hacerse el gracioso o el colega, aparecer del brazo de su mujer o abrazar y besar al entrevistador.

Sea natural. La mejor recomendación es actuar con naturalidad. Hay que tratar de ser uno mismo. Responder con sinceridad y no con frases sacadas de un manual de gestión. Esa actitud tan comedida y poco espontánea no es creíble.

Vía: Expansión.com

Artículos Relacionados

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion