Cuida a los trabajadores de tu empresa

Si tenemos en cuenta que 6 de cada 10 trabajadores considera que el trabajo afecta seriamente a su salud (encuesta realizada por Randstad), las compañías deberían llevar a cabo una serie de iniciativas y estrategias que favorecerán la felicidad y satisfacción de las personas para con sus empresas.

Esto incrementará de forma indirecta la rentabilidad y productividad de la empresa. Para que todo funcione correctamente hay que partir de una buena comunicación bidireccional y que tienda a la horizontalidad, no a las estructuras verticales, férreas, en las que la subordinación es muy acusada. Hay que hacer un seguimiento de la evolución de los profesionales y de las relaciones entre ellos mismos y con sus jefes.

Los profesionales también deben poner de su parte para que el trabajo no les afecte a su estado de salud. Para ello, tomamos unos consejos de Randstad, especialista en soluciones de recursos humanos, que recomienda seis pautas para que la oficina no nos quite el sueño

Marcarse objetivos realistas en el trabajo. En muchos casos las reducciones de personal han ido unidas a un aumento en las tareas o en la carga de trabajo de los profesionales que han mantenido su empleo. En primer lugar, tanto la empresa como el trabajador deben buscar objetivos realistas en el trabajo, que no desmotiven al empleado al considerarse desde un principio inalcanzables.

Priorizar las tareas. Antes de ponerse a trabajar es preciso identificar aquellas tareas más urgentes o importantes en el día a día y evaluar las acciones que se deben realizar de manera inmediata, las que se pueden delegar o aquellas que son óptimas para ofrecer un valor añadido. Comenzar por las tareas prioritarias ayuda al profesional a ir eliminando acciones pendientes y progresar más rápidamente en la finalización de sus trabajos.

Pedir apoyo a compañeros y superiores. Saber delegar o pedir ayuda en momentos de estrés no significa que el trabajador sea un mal profesional, sino que está desbordado por la cantidad de trabajo. El trabajo en equipo y la cooperación son dos factores que se deben fomentar y propiciar desde la organización y que siempre repercutirán en una mejora del funcionamiento interno.

Mantener una comunicación fluida con los superiores. En muchos casos los trabajadores no ponen en conocimiento de sus jefes su ritmo o volumen de trabajo, por lo que para el directivo resulta imposible predecir o identificar un problema. Mantener una comunicación directa con el superior ayudará a mejorar tanto la situación personal de los trabajadores como su posible repercusión en el empleo.

Mantener una alimentación correcta. En otro orden de acciones, el empleado debe cuidar su alimentación, ya que ésta también puede afectar a su salud.

Hacer ejercicio. La práctica habitual de ejercicio ayuda a eliminar o reducir los niveles de estrés y es positiva para estimular la producción de endorfinas, que aumentan la sensación de bienestar y reducen el dolor.

Vía: Muy Pymes

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