Diseñan test para reconocer al empleado frenético, sin desafíos y desgastado

El burnout es uno de los daños más importantes asociados al estrés laboral, un término anglosajón cuya traducción más habitual es estar quemado, desgastado, exhausto y sin ilusión por el trabajo.

El nuevo modelo propuesto a través del Cuestionario de Subtipos Clínicos de Burnout (BCSQ-36) valora el grado de implicación o dedicación a las tareas del trabajo y permite diferenciar entre tres perfiles diferentes de afectados.

El tipo “frenético”, trabaja cada vez más duro hasta el agotamiento, buscando éxitos a la altura de la tensión ocasionada por sus esfuerzos, y se caracteriza por una implicación excesiva, grandes ambiciones y por la sensación de abandono de la vida personal y de la salud en el trabajo. Está relacionado con el tiempo invertido en las tareas del trabajo y suelen incluirse los sujetos con jornadas partidas, pluriempleo o contratos temporales, situaciones que les obligan a implicarse mucho más para mantener el puesto de trabajo.

El tipo “sin desafíos”, lo conforman trabajadores que se encuentran insuficientemente retados, al afrontar condiciones laborales poco estimulantes y se caracterizan por su indiferencia, aburrimiento y falta de desarrollo personal en el puesto de trabajo. Generalmente se trata de sujetos que desarrollan tareas monótonas o repetitivas y afecta más a loas hombres, debido a que entre los varones las expectativas sociales en el ámbito laboral son mayores.

El tipo “desgastado”, ligado al tiempo que se lleva trabajando en la misma empresa, está formado por sujetos que se rinden frente al estrés o la ausencia de gratificación y se caracterizan por sentimientos de falta de control sobre los resultados de su trabajo y falta de reconocimiento de los propios esfuerzos, así como por el abandono o desatención de sus responsabilidades.

Vía: Expansión.com

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