Los profesionales imprescindibles en las empresas

Los profesionales imprescindibles en las empresasEn las empresas, sea jefe o empleado, debería meditarlo, imagine una larga temporada alejado de su puesto de trabajo, la razón no importa. Lo grave puede ser que, a su vuelta, usted se dé cuenta de que su ausencia prolongada ha pasado inadvertida o, lo que es peor, que las cosas marchan aún mejor que cuando usted estaba.

En una empresa grande la incompetencia queda más fácilmente oculta, mientras que en la pequeña brota esplendorosamente. En organizaciones grandes hay más posibilidades de escurrir el bulto, y normalmente este fenómeno es generado por un liderazgo incompetente. Este tipo de líder es un generador de bolsas de incompetencia. En su departamento van quedando los peores y se van marchando los mejores. Al desaparecer temporalmente este liderazgo incompetente resulta hasta un alivio para la compañía.

Montse Ventosa, directora de Sticky Culture, explica que a menudo, pensamos que pasar inadvertido puede ser algo bueno, cuando en realidad ser visto y reconocido es una necesidad humana. Ser camaleónico con el entorno es una técnica poco útil cuando se trata de mantener y crecer en el trabajo.

En este sentido, quienes más papeletas tienen de ser olvidados tras una ausencia prolongada serán aquellos que intentan tomar el menor número de decisiones posibles. Nunca se arriesgan y delegan todo buscando el consenso. No se anticipan y, ante la incertidumbre, buscan excusas en el entorno que justifiquen su parálisis por análisis. Dedican su tiempo a tareas que implican pocas decisiones, no demasiado estratégicas, y siempre parecen muy ocupados.

Jorge Cagigas, socio de Epicteles, considera que una organización que genera muchas personas imprescindibles provoca asimismo muchas frustraciones una vez que alguna de ellas desaparece. El experto cree que se debe abogar por el concepto de ser prescindible, pero tomándolo desde una perspectiva positiva: tenemos la obligación de asegurarnos que, a pesar de que las personas no estén, todo continúe funcionando.

Si se es jefe y tras una larga etapa se vuelve al trabajo y se ve que todo sigue funcionando hay que pensar en un primer análisis que uno tiene un gran equipo de trabajo que le ha cubierto las espaldas. La gran misión del líder es preparar a los suyos para cuando no esté, y quien es consciente de su prescindibilidad es capaz de desarrollar a la gente y que ésta funcione de forma autónoma.

Fuente: Expansión.com

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