¿Miedo al buscar trabajo?

miedo-en-entrevista

La búsqueda de empleo suele convertirse en fuente de frustraciones para aquellas personas que han estado acostumbradas a un único puesto laboral. Cuando somos rechazados una y otra vez, aparece el miedo. Currículos que van y vienen, no hay respuesta, y una sensación de que valemos poco se apodera de nosotros. El rechazo comienza a volverse una costumbre, y nosotros mismos comenzamos a cerrarnos puertas de posibles empleos porque el miedo ha inundado nuestra mente.

El miedo no es algo completamente negativo, tal como lo señala David McClelland, profesor de la Universidad de Harvard. El miedo nos ayuda a prevenir situaciones de peligro, así como a llevar una conducta aceptable cuando la situación así lo requiere, e incluso, a evitar hacer compras desmedidas cuando carecemos del capital necesario. Recordemos que las leyes logran ser prácticas justamente por el  miedo que tenemos en nuestros subconscientes. Entonces, ¿qué hay de malo en el miedo existente al buscar trabajo?

El miedo nos desequilibra de tal forma que nos impide mostrar nuestras mejores cualidades a los reclutadores de empleo. Se vuelve una tensión biológica tan férrea que puede comprometer severamente estas capacidades:

  • La creatividad.
  • La innovación.
  • La adaptación a los cambios.
  • La visión de futuro.

¿Cuál es el mayor temor al dejar un empleo? Muchas personas no solo ven la posibilidad de perder un empleo como algo negativo no solo por su connotación económica (la sensación de no saber cómo sobrevivir el día de mañana), sino más por factores sociales y psicológicos. Y esto incluye, tanto la renuncia voluntaria como el despido. La sensación de soledad nos aflige, y eso con la percepción de que la sociedad nos mira por debajo del hombro por no tener un empleo nos sume en una profunda depresión.

Lo que ocurre en gran parte de las sociedades occidentales es que se piensa que el hombre vale en tanto, su riqueza y status sea el más elevado. El no tener un empleo nos hacer perder ambas cosas. Sin embargo, aunque suene como un cliché hollywoodense, una persona no debe autovalorarse en función del empleo o el dinero que posea. Las cualidades y virtudes propias son el verdadero tesoro de cada persona. En caso de pérdida de empleo, no se pregunte “¿Me querrán si no tengo trabajo?”, sino más bien diga “¿Y qué si perdí el trabajo? ¿Eso afecta quién soy?” Con esa actitud, le aseguramos que es mucho más fácil conseguir un nuevo trabajo, con mejores condiciones que las que nos ofrecía el empleo anterior.

¿Está en búsqueda de trabajo? No desespere si no le responden a sus solicitudes de empleo, continúe en la búsqueda y amplié sus fuentes, no solo lo haga por correos, sino también debe comenzar hacerlo presentándose a los lugares a los que piensa aplicar o a través de referencias de amigos o conocidos.

Vía: “No miedo en la empresa y en la vida” por Pilar Jericó

Artículos Relacionados

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion