¿Quieres encontrar empleo? Goldman Sachs te explica lo que debes hacer

En un panorama laboral tan competitivo como el actual es clave averiguar qué es lo que agrada a los seleccionadores y los comportamientos que detestan.

Con el objetivo de ayudar a los candidatos a causar una buena impresión, Goldman Sachs, uno de los grupos de banca de inversión y valores más grandes del mundo, ofrece los detalles que más agradan a los seleccionadores (y los que detestan).

Se trata de consejos que en su gran mayoría pueden aplicarse a cualquier otra firma bancaria, pero también, debido a su sentido común, a cualquier empresa en la que aspiremos a trabajar.

1. Preguntarse por qué se quiere el trabajo

Uno de los errores que comete todo aspirante es pensar que se puede engañar a un seleccionador. Estos tienen el olfato bastante aguzado después de tantas entrevistas, y si el postulante no es sincero, probablemente lo notarán. Por eso, resulta esencial que antes de nada, conocer las propias aspiraciones.

Para ello, la firma sugiere que se hagan las siguientes cuatro preguntas: “¿Qué experiencia y habilidades te hacen perfecto para el trabajo?”, “¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades?”, “¿Tienes las habilidades y el compromiso necesarios?” y “¿Cómo sabes que de verdad quieres este trabajo?”

2. Conocerse a sí mismo

En una entrevista de trabajo en Goldman Sachs se tiene media hora para venderse de la mejor manera posible. Para ello, se deben conocer los puntos fuertes para potenciarlos y las debilidades para ocultarlas o relativizarlas.

3. Crear una historia

Una entrevista no debe consistir únicamente en enumerar datos, sino en construir una narrativa en la que tanto el candidato como la empresa sean actores protagonistas.

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4. Hacerse necesario

Por mucho que el entrevistador pregunte sobre las propias expectativas, el objetivo de todo cara a cara entre candidato y seleccionador es hacer entender a este que se pueden colmar las expectativas de la empresa. Es decir; ¿por qué deberías ser tú el elegido?

5. Cuidado, abundan los estudios de caso

Una de las herramientas empleadas con mayor frecuencia por los seleccionadores son los estudios de caso, es decir, el análisis de una situación propuesta por el entrevistador a la que hay que encontrar solución. Lo importante no son tanto las conclusiones a las que se llegue, sin que el postulante dispone de los recursos intelectuales suficientes para hacer frente a imprevistos.

6. Llegar pronto

Parece obvio, pero el movimiento se demuestra andando, y si uno se retrasa en la cita aunque sean cinco minutos, se estará demostrando que la empresa en la que se anhela trabajar no importa demasiado.

7. Mostrar lealtad

Una de las preguntas más frecuentes en Goldman Sachs, es “¿cuánto tiempo piensas pasar en la firma si eres contratado?”. Los seleccionadores recomiendan que la respuesta sea positiva y poco específica. Así que nada de “30 años” ni, claro está, de “un par de temporadas aquí y busco otra cosa”. Lo mejor es ofrecer compromiso “para muchos años”.

8. No hablar mal de la experiencia previa

Es habitual ser interrogado acerca de la experiencia previa por lo que es momento en el que muchos candidatos sienten la tentación de halagar a su potencial contratador atacando a la competencia. Esto es un error: la discreción es un valor positivo y airear los trapos sucios de la antigua compañía hará pensar al entrevistador que, cuando se abandone Goldman Sachs, se hará lo propio con ellos.

9. Tener confianza en sí mismo

Uno de los errores más comunes que la firma aprecia entre los candidatos, además de hablar mal de sus antiguas empresas, es hacer gala de una confianza excesiva. La sumisión no resulta nunca positiva, pero ello no quiere decir que se deba pavonearse nada más entrar por la puerta del despecho.

Vía: El Confidencial

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