Saber promocionarse bien en el trabajo

En cualquier compañía hay superestrellas anónimas que no tienen una imagen especial que las distinga, e incluso pueden pasar a simple vista por personas de bajo nivel, pero resultan asombrosas en su trabajo. Quizá usted sea una de esas estrellas o crea que lo es.

Y es posible que haya decidido venderse bien en su trabajo y recoger de una vez por todas los frutos de su buen hacer, harto de que otros se pongan siempre las medallas.

Está claro que en su empresa convivirá con colegas que viven sólo para la autopromoción, un arte en el que han llegado a altas cotas sin tener mucho que ofrecer realmente. El problema es que algunas organizaciones no sólo aceptan esto, sino que lo recompensan. Dicen premiar los logros, pero promocionan a personas que no suelen lograr casi nada. Si usted es de la clase de profesionales que tiene mucho que “vender”, pero no sabe cómo hacerlo, aquí van algunos consejos que pueden cambiarle la vida y la carrera:

– Debe tener muy claro cuáles son sus propios éxitos. Y tiene que transmitirlo sutil pero claramente. Muchas personas muestran una gran resistencia a hacerlo. Se trata de algo cultural y que lleva a que esté mal visto dedicarse a las propias alabanzas. Es bueno hacer networking y también lo es comunicar lo que uno hace. Trate de comprender qué le importa a su jefe y asegúrese de que es consciente de que su trabajo implica resolverle un montón de problemas.

– Tenga en cuenta que hay empleados muy fiables a los que sus capacidades y virtudes no les sirven de casi nada porque son prácticamente invisibles dentro de la organización. Saber venderse implica saber moverse por la empresa para conseguir lo que usted quiere. Debe considerarse como un producto al que hay que poner precio, nombre y envase. Y saber qué bondades se pueden destacar.

– Es necesario tener muy claro que la construcción de una marca personal sólida no tiene que ver con decir a la gente lo bueno que uno es, sino que está relacionado con mostrar a los demás lo grande que es uno. La expresión show don’t tell (muestra en vez de contar) es la clave.

– Lo primero que se debe hacer para construir una reputación es confiar en uno mismo. Cuente su historia y tenga siempre preparada la información acerca de quién es y qué ha hecho. Debe ser auténtico. Decir la verdad le llevará a ganarse la confianza y el respeto de los demás, y eso ayuda a construir una reputación sólida.

– Conviene tener muy claro cuándo no se debe entrar en el juego de venderse y, por supuesto, qué momento es el mejor para hacerlo. Ésta es la manera más rápida y eficaz de asegurar que usted puede influir y que su trabajo va a tener impacto. No menos importante es saber exactamente en qué tipo de empresa trabaja, y asegurarse de que su actividad habitual está conectada con los objetivos globales de la firma.

Vía: Expansión

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