¿Hacia que tipo de cliente está enfocado su negocio?

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Cuando deseamos ofertar a un producto o servicio, muchas veces descuidamos la parte más importante del negocio: el cliente. No todo cliente es igual. Así lo deseemos, eso nunca se dará en la realidad. Por ejemplo, la elección de un lugar físico para nuestro negocio implica cosas más importantes que la limpieza o seguridad de la zona. Quizás nuestro producto no cubre las necesidades del cliente al que nos pensamos enfocar, y sea otro el tipo de cliente que sí requiera el producto que ofertamos. ¿Qué tenemos que observar en el cliente antes de lanzarnos a competir en el mercado?

La Cultura

Esto tiene que ver más con las grandes empresas, aunque puede ser también de su interés. Enfoquemos las cosas de la siguiente manera: cada país posee una cultura propia, que hace de los gustos y preferencias de sus ciudadanos algo muy peculiar. ¿Se le ocurriría vender lencería en un país ultra religioso? No lo creo. Es por eso que muchas campañas de marketing de países avanzados fracasan en países con menor desarrollo económico. Hay que conocer cuál es la cultura del país previamente.

La Subcultura

Esto sí tiene que ver más con la micro, pequeña y mediana empresa. Vamos al asunto de fondo: todo país o ciudad tiene pequeños subgrupos culturales, que difieren en preferencias respecto a otros grupos. Aquí tienen que ver mucho las profesiones u oficios de los clientes, el componente étnico y el origen geográfico de dichas personas. Todos esos factores crean un perfil único e irrepetible de cliente.

Veamos el caso de Estados Unidos. Las agencias de marketing han identificado a los latinos nacidos en aquel país como grandes consumidores de productos de marca. Es más, consideran que los latinos son el segmento que más fidelidad guarda a una marca. Por otra parte, los afroamericanos son identificados por estas compañías como el segmento que más importancia le da a la moda. También, destacan que los afroamericanos son los mayores consumidores de medios de comunicación, en especial Internet. Mientras que el mercado asiático en Estados Unidos es identificado como muy apegado a la tecnología y a los elementos artísticos de Oriente.

La Clase Social

No menos importante resulta la clase social para determinar el tipo de cliente. Pero, no se quede con la añeja relación de clase social igual a status económico. No es así. De hecho tiene que ver con el ingreso, pero además, con la ocupación, educación y riqueza que posee su entorno más cercano. Es claro, entonces que una persona de clase más acomodada tendrá gustos más caros que uno que no se encuentra en la misma situación.

Aprender a manejar estos tres factores es importante para saber a qué cliente apuntamos. Ya lo sabe, en primer y último lugar, siempre tenga en mente a su cliente.

Vía: “Fundamentos de marketing” por Philip Kotler y Gary Armstrong

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