Las quejas de los clientes: Marketing dirigido a la mujer

Las quejas de los clientes: Marketing dirigido a la mujer

Por lo general, hay que tener en claro, si sus clientes están insatisfechos de un servicio o producto deficiente difícilmente se lo hagan saber. El 5% de estos clientes, hace uso de los canales formales y dispuestos por una empresa para canalizar los motivos de su queja o insatisfacción.

Ahora bien, que hace el resto de los clientes insatisfechos. Hasta antes de la aparición de las redes sociales, ese grupo de clientes manifestaba su malestar a su grupo social inmediato, compuesto de 10 a 12 personas. Hoy, las cosas han cambiado, basta con sólo llenar la celda “publicar un nuevo Twitter” para que el daño hacia la marca sea realmente significativo.

La clave para evitar daños en su marca, es por un lado, optimizar la ecuación de valor-satisfacción y por otro, medir de manera sistemática el nivel de satisfacción de nuestros clientes para establecer medidas remediales e impedir que la molestia traspase los límites de su empresa. Se trata de evitar que el nuevo cliente denominado “abeja”, consciente de su poder, deje clavado su aguijón en los foros y en la Web 2.0 si está descontento.

En una investigación que realizaron recientemente, analizamos los registros de reclamos para verificar las causas tanto en hombres como en mujeres:

– La mujer está más preocupada de los elementos que impactan en su experiencia de compra, como ser: orden de las prendas, decoración de la tienda, iluminación, música ambiental, disponibilidad de probadores, cantidad de cajas, amplitud de las secciones.

– A la mujer le interesa vivir dentro de la tienda una experiencia sensorial compleja por lo que está más preocupada de todos aquellos elementos que mejoren esa experiencia.

– La mujer tiene visión periférica y lo capta todo, es capaz de darse cuenta de un sinnúmero de detalles que influyen positiva o negativamente en su compra.

– El hombre por su lado, reclama por todos aquellos aspectos que hacen su compra más lenta o más tediosa, como la falta de vendedores, de vestidores, o la tardanza que se produce en las cajas.

Por ello, Debe convertir a la mujer en la principal socia de su estrategia de marketing mediante una conexión permanente. Agréguele valor, aumente su satisfacción haciéndole vivir una gran experiencia de compra, y verá cómo logra fidelizar al público femenino.

* Gerardo Castillejo

Fuente: Puro Marketing

{fcomment}

Artículos Relacionados

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion