Trucos que pueden enseñarte a ser más simpático con tus clientes

No se trata de ser el más gracioso ni el más listo, pero caer bien al primer vistazo es la clave que nos puede abrir muchas puertas personales y profesionales. Te contamos algunos trucos que te pueden ayudar a fidelizar potenciales clientes.

Actualmente, una de las dificultades para cualquier empresa tiene que ver con captar la atención de los clientes. Y es que ya no solamente se debe lidiar con la competencia sino también con las propias plataformas tecnológicas (como el smartphone, por ejemplo).

Lo cierto es que hay personas que nacen con un “gen servicio” que les facilita la  conexión con sus clientes, cuidan y miman todos los detalles hasta el punto de llevar más allá la relación y construir un vínculo casi emocional con sus clientes que tienen un impacto relevantte para conseguir su fidelidad.

Algunas recomendaciones

Hay que encontrar un motivo que merezca la pena para afrontar la tarea de cualquier cliente que sea algo más que el dinero, algo más que la retribución y la compensación económica de realizar el trabajo, si al final toca que nos midan lo pondrán en la balanza.

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También se debe invertir tiempo en los momentos iniciales por entender donde están, qué son, qué quieren, encontrar sus verdaderas motivaciones hará que esté alineado con sus objetivos y comparta una visión común.

Igualmente, crear un ritmo de trabajo, una cadencia de relación, si establece una dinámica le aportará seguridad al proceso, esto es especialmente útil para consultores porque así se genera un ritual que blindará la relación cliente-proveedor.

Y hay que ser genuino en las propuestas, que a todo el mundo le guste el trabajar con uno y quiera que forme parte de su proceso e invite a participar, si sew muestra predisposición y voluntad de ayudar será más fácil introducirse en su día a día.

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La honestidad y confianza también cotiza al alza

Hay que ofrecerle también al cliente lo que quiere y también lo que necesita, a veces no coincide y es motivo de grandes discrepancias, contratar a un consultor para hacer el trabajo sucio en ocasiones genera más problemas que soluciones. Sobre todo escuchar, atender…no buscar excusas y ser coherente y honesto si algo no puede o quiere hacerlo.

Otro de los trucos es tener una comunicación con humildad para que el cliente se libere y sienta que está en confianza y que puede contar con el emprendedor para sus proyectos y que comparte sus objetivos porque está plenamente involucrado.

Si un cliente no está contento con el trabajo que está realizando o algo decepcionado se debe detectarlo de inmediato y ofrecer alternativas que mitiguen esa sensación, en ocasiones un “lo siento o una disculpa” hace más que una defensa enconada de una postura inflexible.

El mejor consejo que se puede dar es que también hay que “ser un cliente”, lo mismo que nos gustaría recibir es lo que se debe ofrecer, así que tus preferencias coincidirán en gran medida con lo que tus clientes buscan.

Vía: pymesyautónomos.com

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