Cuando los fans abandonan a una marca

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Para una marca es clave la confianza del cliente con ella para que se logre vender el producto con efectividad. Por ello es de suma importancia que la marca se vincule con el cliente para crear ese vínculo sentimental.

Pero, muchas veces, se ha visto que al principio todo es muy bonito donde las marcas te pintan el producto de mil colores para conseguir tu cariño. Todo es perfecto, el amor es para siempre… pero, luego que esa marca te ha cautivado, todo da un giro inesperado.

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Y es que un día se descubre que no eres la única persona en su vida, que dicha marca no puede ofrecerte lo que prometió y que tiene que dedicarse a seguir conquistando otros corazones… ¡que tal decepción!

Es el momento de abrir los ojos y ver la cruda realidad por lo que no hay más remedio que divorciarse para acabar con dicha relación, que nunca fue sincera por su parte, únicamente hubo interés y egoísmo. Es entonces cuando, uno se desahoga descargando toda la furia contra él.

Cuando la marca decepciona

La situación es simple: el cliente no ha sido correspondido quien, confiando ciegamente en la marca, pensaba que todo real. Lo grave es que uno se dará cuenta que es una práctica habitual de coleccionar amantes incondicionales. La verdad es que esos seguidores abandonarán la marca cuanto descubran el engaño y ….¡para siempre!

Uno se siente abandonado

Los clientes ya no soportarán y se hartarán de dar sin recibir nada a cambio, ni siquiera con una muestra de cariño. Y es que cada vez más son aislados su atención en el tiempo, hasta llegar a no obtener respuesta alguna.

No era lo que uno esperaba

El cliente se sentirá vacío por dentro ante una marca que no tiene personalidad y cuyos actos demuestran que carece de un objetivo, sumado a una falta de estrategia que seguir, únicamente van caminando a ciegas. Y si al comienzo, la marca pidió fidelidad, al final, los clientes nunca fueron correspondidos. Sin duda una política de actuación que, tarde o temprano, pasarán factura, ante una reputación que se verá muy perjudicada.

No se recibió lo que se prometió

Al comienzo de la relación se prometió que uno iba ser colmado de regalos y atenciones, que siempre tendría en el buzón un detalle por tu parte, cargado de emoción. Se supone que uno era especial para a marca, pero pronto uno ha sido olvidado siendo incluido en una lista de distribución que emite mensajes sin sentido ni interés.

No se ha valorado la relación

Si al inicio uno pensaba que la relación era puro y sincero, la marca lo ha tirado por tierra. Y lo cierto es que le costará mucho conseguir tener su atención nuevamente. Muchos clientes estaban dispuestos a interactuar con la marca para fortalecer ese vínculo y aportar su granito de arena para hacer crecer una gran familia, pero eso se acabó para siempre. La marca perdió su oportunidad.

Nunca más se volverá a confiar

Finalmente, cuando el panorama esta todo claro, a pesar del gran dolor que ello causa, la marca no merece respeto ni apoyo. Definitivamente, el cliente dejó de quererlo esperando seriamente que la marca replantee su situación para darse cuenta que con este tipo de actuaciones no va a llegar a ningún lado.

Y, claro; que se decía a ponerse en manos de profesionales, quienes sí saben qué hacer para tener una relación estable entre el cliente y la marca.

En tu caso, ¿alguna vez has pasado por una situación similarcon una marca en especial?

Vía: managementjournal
Foto: reputación-online

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