7 reglas claves para impulsar tu marca personal

En la era de las redes sociales, tu nivel profesional y las oportunidades de alcanzar las metas profesionales en la vida dependen más que nunca de cómo uno se ha posicionado en la web.

Quizás tengas un perfil en redes sociales como LinkedIn, pero a lo mejor no eres consciente que ya estás trabajando tu marca personal sin darte cuenta.

Pero, ¿en qué consiste esto de la marca personal? La marca personal o Personal Branding consiste en tratar a una persona física como una marca comercial con el fin de posicionar al profesional como experto o especialista en su sector y hacer que destaque frente a su competencia.

Es por ello que, al tratarse de una marca, debe ser transmitida como si de una marca comercial se tratara: logo, tipografías y colores corporativos, tono comunicativo, etc.

Entonces, si se desea llamar la atención del público y convencerlos de por qué uno es la mejor opción y no la competencia, es necesario tener en cuenta ciertos factores que te convertirán en un profesional destacado en un Internet saturado:

1. Identificar quiénes somos y qué se quiere llegar a ser

Si sabes la meta podrás trazar la estrategia para llegar a ella. Es muy importante que analices qué quieres conseguir con tu negocio.

2. Dirigirse a un público específico

Cuando emprendemos cometemos el gran fallo de querer llegar al máximo número de personas para conseguir clientes a toda costa. Si no te diriges a un público en concreto acabarás no conectando con nadie, nadie se sentirá parte de tu marca ni se sentirá identificado con los valores, servicios, etc que ofreces.

3. Especialízarse en un sector y una actividad concreta

No pretendas hacer de todo. Especialízate en una sola cosa y sé el mejor en ello. Define cuál es tu PUV (Propuesta Única de Valor), aquella que no puede ser imitable, que forma parte de tus habilidades y tu personalidad y que es perdurable en el tiempo.

4. Trabajar en la identidad corporativa

Crea tu propio manual o tablero de identidad y tenlo en cuenta para toda comunicación que lleves a cabo. Éste debe incluir tu logo, colores, tipografías, iconos, material corporativo, etc

5. Mejorar la vida de los clientes

Hay que aportar valor con tus servicios. Tus clientes van a llegar a ti en busca de ayuda, de soluciones a sus problemas. Siempre que crees un servicio, hazlo desde la perspectiva de la necesidad: ¿Qué necesita tu cliente y en qué le puedes ayudar?

6. Pensar con estrategia

Intenta que tu abanico de servicios que ofreces se complementen. Es decir, que un cliente que adquiere un servicio necesite de otro más completo o más premium o que cubra otra necesidad que tiene tu cliente y que no cubre el anterior. Así conseguirás que la inversión de tu cliente en ti sea mayor.

7. Crear una web vendedora que funcione en piloto automático

La web será tu eterno escaparate, un comercial que estará trabajando para ti las 24 horas sin descanso y por ello es importantísimo que esté muy estudiado cada uno de sus elementos: copywriting, arquitectura, imagen visual, usabilidad… Crea un recorrido que vaya guiando al usuario desde que llega a tu web hasta que hace la acción que tú quieras: contratarte, contactarte, suscribirse, comprar..

Vía: muypymes.com

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