Las 10 estrategias que utilizan los negocios para engañar a los clientes

Vivimos rodeados de publicidad y a veces no nos damos cuenta que lo que parece increíble por su apariencia es, en muchas ocasiones, engañosos. Aquí te presentamos algunos ejemplos de anuncios de la forma cómo nos engañan comerciantes y marcas.

Sabemos que la publicidad intenta persuadir para comprar, pero también los compradores tienen la falsa percepción que eligen lo que quieren, que sus mensajes explícitos no tienen por qué convencerlos.

Sin embargo, en el mundo del marketing, y más concretamente la publicidad, hay innumerables trucos para transmitir sensaciones, impresiones, emociones, etc., que luego influirán a la hora de adquirir los productos, sean o no plenamente conscientes de por qué los están escogiendo.

Así que hemos elaborado esta lista de estrategias más impresionantes que utilizan las empresas para convertirnos en sus clientes.

1. Apariencias visuales engañosas

Para enfatizar la frescura de los productos y hacer que los artículos como hamburguesas parezcan más apetecibles y atractivos, los fotógrafos de alimentos rocían el agua en su superficie. Esta técnica también se utiliza con éxito por los vendedores de verduras y hortalizas. Estos resultados deliciosos llevan a realizar compras imprevistas.

 

2. Eslóganes antipublicidad

“Lo sentimos, pero no podemos venderte esto”. Eso es más o menos el mensaje subyacente de algunos de los lemas de Volkswagen. ¿Ha impedido realmente que alguien comprara sus autos? Por el contrario: ¡más atención significa mayores ventas!

3. Sobreprecio

Esta estrategia inteligente resulta eficaz con casi todos los clientes. Funciona así: los productos más caros se muestran en primer lugar, mientras que los menos costosos traen la parte trasera. Sin embargo, aunque estos artículos cuestan menos en comparación, son muy caros. Esta táctica se utiliza con éxito en los restaurantes. Una botella de la misma marca de agua mineral cuesta una cantidad diferente en un supermercado, en una estación de café de la estación, y en un restaurante. La gente tiende a ver restaurantes como más confiable en términos de calidad, por lo que los precios del restaurante es probable que sea 2-3 veces más alto.

4. Precios señuelo

Esta estrategia publicitaria consiste en presentar un producto con precio de señuelo (decoy) que funciona haciendo que otros productos tengan un precio razonable en comparación. Esto efectivamente obliga al cliente a tomar la decisión “correcta”.

5. Falsas reducciones de precios

En las tiendas, a menudo vemos etiquetas de precios con el precio antiguo tachado y el nuevo precio escrito en grandes dígitos. Pero pocas personas se dan cuenta de que, a menudo, esas reducciones de precios son completamente falsas. En realidad, los asistentes simplemente “inflan” el precio anterior en un 20%, esperando que nadie recuerde el precio original de ese producto. Otro ejemplo de descuentos falsos es cuando se nos ofrece, por ejemplo, un café y una torta para una “oferta especial” de US$ 10. No importa que cada uno de los productos individualmente cueste US$ 5,  subconscientemente todavía percibimos esto como un buen negocio.

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6. Reducciones de tamaño / cantidad

Es una publicidad engañosa favorita de los productores de grandes marcas y supermercados; una estrategia de venta que permite mantener una tasa de beneficios estable sin aumentar los precios.

7. El efecto Gruen

El primer centro comercial totalmente cerrado del mundo fue diseñado por el arquitecto Victor Gruen. Antes de Gruen, los centros comerciales consistían en edificios separados de un solo piso, unidos entre sí por pasarelas, pero el  arquitecto logró unir una multitud de tiendas bajo un solo techo. Así que el concepto Gruen implica un mundo perfectamente seguro, siempre cálido, bien iluminado y cómodo.

Hoy en día, casi todos los centros comerciales se construyen de esta manera. Este ambiente hace que la gente caiga en un estado de desorientación y trance ligero, haciéndoles olvidar el verdadero propósito de su visita. Caminando por un gran centro comercial, parece que se pierde la capacidad de tomar decisiones acertadas. Como resultado, es probable que se hagan compras por impulso y se gaste más de lo que se planeó originalmente.

8. Carritos de compras grandes

Cuando los clientes utilizan carros de compras en lugar de canastas, es probable que gasten hasta un 40% más. Así que el personal del supermercado coloca intencionalmente los productos alimenticios (productos como pan y leche) en el extremo más alejado de la sala, o incluso en su extremo opuesto. Esta es la mejor manera de asegurarse que los clientes recojan algunos artículos adicionales (y, en última instancia, redundantes) a lo largo del camino. En muchos supermercados, los pasillos conducen en dirección contraria a las agujas del reloj, lo que también provoca que la gente haga compras imprevistas.

9. Antropomorfismo

Antropomorfismo significa nuestra tendencia a invertir en cosas y criaturas con cualidades humanas. Esto incluye discutir con las computadoras cuando no funcionan correctamente, dar nombres cariñosos a los coches, y hablar con los animales como si fueran personas. El famoso personaje de la lámpara de mesa de Pixar, es un buen ejemplo de antropomorfismo.

Así que cuando las empresas usan mascotas de animales como parte de la promoción de su marca y el diseño del envase, los consumidores tienden a simpatizar con los personajes, por lo tanto, también se solidariza con el producto. El antropomorfismo refuerza la confianza de los consumidores en la empresa y sus productos, lo que a su vez conduce a un aumento de las ventas.

10. Diseño astuto de los productos

En cualquier supermercado, las estanterías superiores están reservadas para las marcas menos conocidas; mientrasque los estantes del medio (también conocidas como las “estanterías de oro”) para las marcas populares, hiper-anunciadas. Por su parte, las estanterías inferiores albergan el producto de empresas virtualmente desconocidas y de productos orientados a los niños.

Así que alquilar las “estanterías de oro” cuesta mucho dinero a las empresas, lo que naturalmente afecta al precio que se paga por sus mercancías. Si se desea evitar ser atrapado en este gancho, se debe seguir siempre una regla simple: antes de escoger los productos del “medio”, hay que comparar su precio y calidad con el de las mercancías situadas en las estanterías superior e inferior.

Vía: brightside.me

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