Marketing: El futuro está en manos de las marcas

Para conquistar al cliente, ya no basta con que la calidad y el precio de los productos y servicios ofertados superen las expectativas del consumidor. Las marcas deben crear experiencias vibrantes, dramáticas, novedosas y relevantes en el cliente.

El valor de una marca lo definen hoy en día, más que la calidad de los productos o servicios ofertados, los encuentros, las aventuras y las percepciones que esos productos y servicios generan en el cliente.

La creación de valor está más que nunca ligada a las experiencias. Sin embargo, las experiencias son de alguna manera metafísicas. En ellas, todo gira en torno a las emociones. Por eso, Harley Davidson y Starbucks no venden motocicletas ni café a sus clientes, sino experiencias emocionales.

Las grandes marcas tienen una profunda conexión emocional y metafísica con el cliente. Aún así, la creación de experiencias y emociones no es un atributo exclusivo de las grandes compañías. La creación de valor transciende el tamaño y la escala del negocio. Si hoy en día Coca-Cola despareciera súbitamente del mercado, muchos consumidores lo lamentarían, pero quizá también sentirían lo mismo si cerrara la tienda de la esquina.

En la era de la nueva economía, explica Thomson Dawson en Branding Strategy Insider, el mundo de los negocios está gobernado por las ideas y no tanto por los procesos rígidos. Para crecer, es necesaria la innovación y la clave de la de la innovación es la creación de grandes experiencias que resulten valiosas al cliente en su vida diaria.

Fuente: Marketing Directo

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