“Nómades Digitales”, ¿qué son?

NOMADES

La pareja de publicistas Débora Corrano y Felipe Pacheco, ambos con 25 años, dejaron su empleo en una agencia para trabajar como autónomos y buscar una mejor calidad de vida, pero terminaron presos en una rutina de largas horas en el tráfico para movilizarse de un cliente a otro.

La solución fue trabajar en casa y realizar reuniones por medio de videoconferencias. Junto con su enamorada, Pacheco juntó dinero por un año y al comienzo del 2014 se mudó con todo y maletas a Berlín aunándose al movimiento conocido como “Nómades Digitales”, formado por emprendedores profesionales autónomos que unen sus deseos de viajar por el mundo con un trabajo que puede ser ejecutado desde cualquier lugar y por medio del internet.

“Es una cuestión de libertad. Tu percibes que tiene sentido el ser nómade al momento en que te das cuenta de que desperdicias 4 horas de tu día en desplazándote de un lugar a otro en un trabajo que talvez no sea muy de tu agrado”, dice Débora.

Después de 9 meses en Berlín, la pareja pasó una temporada en Madrid y migró a Córdoba antes de continuar hacia su próximo destino: Lisboa. Los nómades viven así, pasan una temporada de unas semanas o meses en un país hasta que migran a un próximo destino, la única condición es que éste ofrezca una buena conexión Wi-Fi.

El principal desafío está en convencer a las empresas nacionales de los servicios ofrecidos para confiar en alguien que está trabajando al otro lado del mundo. Al mismo tiempo, la rutina de un nómade exige organización. Para los nómades digitales el principal valor no está en tener una vida fácil o con menos trabajo, pero sí un nuevo estilo de vida. Por ello sienten que la tecnología proporciona a las personas la posibilidad de que sean libres.

Otro caso

Marcus Lucas de 31 años tiene 5 negocios en el mundo digital a parte de otros proyectos individuales. La mayoría basada en la venta de libros y guías sobre emprendimiento, que le garantiza recursos para poder viajar por 8 países desde que se convirtió en nómade en el 2011. “Muchas personas simplemente juntan un monto de dinero sólo para el pasaje, sugiero crear múltiples fuentes de renta para obtener rendimientos mensuales consistentes antes de viajar”, dice él.

Marcus recomienda tener un fondo de emergencia y una renta mensual para mantenerse como nómade digital. El bajo costo de vida y la facilidad de visado son los factores que hacen de Asia, por ejemplo, un destino favorito para los nómades digitales. “La gran mayoría de los nómades se queda un mínimo de dos meses en un país para tener mayor inmersión en la cultura y firmar lazos de amistad con la gente local”, dice él, que planea quedarse por más de un año en Tailandia donde vive actualmente para aprender el idioma local y muay thai.

Volviendo al caso anterior, ahora Débora y Pacheco decidieron mantener un departamento alquilado en Berlín para crear una base en Europa. Ellos apostaron a que las experiencias de vida harán la diferencia en sus currículos cuando regresen a Brasil. Tenemos miedo de equivocarnos, pero ¿quién no lo tiene?, cuestiona Pacheco.

Y usted, ¿se atrevería a ser un nómade digital?

Vía: Revista PEGN Globo
Foto: eldiario.es

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