Una guía para no meter la pata en las redes sociales

Como humanos que somos, hasta el mayor experto puede meter la pata en las redes sociales en cuestión de segundos. Un malentendido, un enfado y hasta problemas personales y con empleados tóxicos, lleva a muchos a integrar la lista de las meteduras de pata más ridículas.

No se debe olvidar que un profesional o un emprendedor a cargo de su negocio, es la imagen de la empresa. Así que su comportamiento, su forma de dirigirse públicamente afectará tanto a la marca que lidera y representa, como al sector mismo del negocio. Así que es conveniente tomar aire y reflexionar antes de darle a la tecla del tablero.

Cómo evitar meter la pata

  1. Hacer uso del sexismo. Esto envuelto en una broma con la intención de de vender más. Y es que ofendiendo no se logra captar la atención, al menos no en forma positiva.
  2. Redactar erróneamente un mensaje. No se trata de faltas de ortografía, sino de no contextualizar lo que uno escribe. Uno puede llegar a ofender a personas que en otros países interpretan las palabras con otro significado.
  3. Se recuerda el caso  del director financiero de Twitter que envió un mensaje pensando que era privado, pero se hizo pública y le costó que todos se enteraran de su  gran interés por la compra de una nueva empresa. A pesar que borró el tuit de forma inmediata, lo que escribió quedó grabado.
  4. No resolver a tiempo una queja puede multiplicar hasta el infinito que un cliente usuario tenga el apoyo en una red social en contra de la empresa. Y es que si no recibe respuesta, el efecto-llamada de otros que también fueron perjudicados será en menos que canta un gallo. El silencio no es la solución.
  5. Tomar aire antes de escribir. Uno debe darse cuenta que no se escribe de la misma manera para una persona o para diez usuarios. Es un error. Uno no se conecta a su entorno, sino al planeta entero. Entonces, hay que tratar de ser lo más educado y correcto posible. Y si se tiene un mal día, tomar aire dos veces.
  6. Aprender a pedir disculpas. Se ha visto últimamente que muchos gestores de redes sociales se han mofado del cliente, como si a cercanía fuera sinónimo de mala educación. Entonces, habría que imaginar a una persona insatisfecha con un servicio y, que a cambio, recibe una broma de mal gusto o un juego de palabras.

Vía: pymesyautonomos.com
Foto: nancybeclkey.com

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