Ahora el consumidor es más reflexivo

Comprar mejor. Exprimir el presupuesto es la prioridad del consumidor en momentos de crisis. En esta coyuntura, donde el cliente es más reflexivo y utiliza la red para informarse muy bien antes de comprar, es bueno resaltar el papel de internet como vehículo de ahorro.

La gran subida del comercio digital en plena vicisitud avala internet como el nuevo carrito de compra que nos ayuda a llegar a fin de mes.

Un canal directo
Internet ayuda a cada familia a sacar todo el jugo a su presupuesto. Hablar de internet no es adquirir más barato, sino sobre todo comprar mejor.

El consumidor se informa en profundidad e incluso prueba los productos antes de proceder a la compra final, sea esta un auto, una nueva colonia o productos para el recién nacido.

Las pruebas de producto ayudan al ahorro en la economía familiar. Son cinco las pautas combinadas a seguir para comprar mejor en la red.

En los pedidos digitales no hay nada revolucionario, también aquí funciona aquel “saber comprar” que con tanta soltura aplicaban nuestras abuelas y que quizá perdimos de vista en los años del boom.

a) Informarse bien antes de elegir: “Busque, compare y si encuentra algo mejor …” Es vital informarse bien antes de efectuar cualquier adquisición. Utilizando las posibilidades que ofrecen las diversas páginas existentes, que permiten comparar de forma rápida y sencilla las ofertas de multitud de productos disponibles en diferentes tiendas on line distintas.

Conviene comprobar si el importe incluye los impuestos y los gastos de envío, para evitar sorpresas desagradables.

b) Ser reflexivo en nuestra adquisición: “comprar barato sale caro”. Comprar por comprar, sin tener en cuenta si el producto es necesario o el más adecuado, suele llevar a tirar el dinero. Ante cada oferta, debemos revisar si el producto es de la calidad y el precio bueno.

Anotar los datos y garantías de quien lo ofrece. Gracias a internet se puede tener toda la información de un producto. La red reduce las compras por impulso, siendo el comprador digital bastante más reflexivo en su actividad que el tradicional “salir de tiendas”.

c) Comprobar datos y garantías de cada tienda on line: “no es oro todo lo que reluce”. Con el fin de verificar la fiabilidad de la página donde se va a realizar la compra es recomendable comprobar los datos de la tienda en su página web.

d) Comprobar opiniones de otros compradores: “la mentira tiene patas cortas”. Gracias a las redes sociales hoy podemos ver qué opinaron los compradores de cada producto y a cuántos y por qué agradó o decepcionó.
Algo importante, sobre todo si es la primera vez que compramos un producto. Prestemos atención a las referencias de otros usuarios en comunidades de compra on line, foros y otros sitios webs especializados.

e) Conocer nuestros derechos:
“quien no llora, no mama”. No se trata de quejarse absurdamente, sino de actuar en forma concreta y eficaz cuando pensamos que no hemos sido atendidos -en precio o servicio- según lo pactado. Se sugiere comprobar las condiciones en caso de devolución del artículo; los usuarios tienen derecho a la devolución del importe de la compra efectuada, en el plazo de siete días laborables a partir del día en que se recibe el artículo.

(www.microsoft.com)

Fuente: El Peruano

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