Consorcio de empresas: Un atajo para la exportación

En los últimos cinco años ha existido en el Perú un incremento sostenido del número de pequeñas y medianas empresas (Pymes) debido al buen momento comercial que ha vivido el país. Sin embargo las ganancias provenientes de las exportaciones de éstas empresas se están concentrando sólo en aquellas pymes que cuentan con los requisitos suficientes para enfrentarse al mercado externo.

En el 2008, las 5,647 pymes exportadoras en el Perú registraron ventas por US$ 1,779 millones, un 17% más que el año anterior, según cifras de la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat). No obstante, el número de pymes no crecieron al mismo ritmo que las exportaciones. El incremento de las pymes en el año 2008 fue de 5% más que el año anterior.

El problema es ¿Cómo hacer que las pequeñas y medianas empresas con productos de calidad puedan satisfacer la creciente demanda internacional? Una alternativa que facilita el acceso de la pequeña empresa al mercado internacional es la constitución de consorcios productivos integrados capaces de cubrir la mayor parte del proceso productivo a partir de la especialización empresarial.

Es preciso indicar que el consorcio es un contrato por el cual dos o más personas se asocian para participar en forma activa y directa en un determinado negocio o empresa con el propósito de obtener un beneficio económico, manteniendo cada una su propia autonomía.

En el Perú existe un gran número de consorcios de empresas repartidos a nivel descentralizado. Sin embargo, la mayoría de ellos enfocados a abastecer el mercado local.

En los últimos años se ha venido trabajando junto a la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) la creación de consorcios exportadores capaces de integrar a las microempresas a nivel nacional.

Hasta el momento se han formado 28 consorcios exportadores a nivel nacional con la colaboración de los diferentes gobiernos regionales y la ONUDI. Los 28 consorcios de exportación agrupan a más de 200 pymes a nivel nacional y dan trabajo a más de 10 mil trabajadores.

Los principales consorcios de exportación se encuentran ubicados en Lima, Piura, Junín, Huancavelica, Cusco, Puno y Arequipa. Siendo sus principales exportaciones las actividades referidas a los sectores de agroindustria, confecciones, metalmecánica, joyería, artesanías, mueble y turismo, según el informe “Consorcios de Exportación” Perú 2006-2008 elaborado por la ONUDI.

Ejemplo de consorcio
En la ciudad de Trujillo, se agrupa alrededor de 4,600 empresas de pequeña escala (la mayoría de ellas son empresas que agrupan 4 trabajadores aproximadamente por empresa).

La mayoría, por no decir de la totalidad de las pequeñas empresas ubicadas en el parque industrial se dedican al rubro de calzado y el proceso productivo que comprende. Algunas empresas se dedican al corte del cuero, otros a la fabricación del zapato, otras empresas a los detalles de los calzados, etc.

Sus productos fabricados (zapatos para hombres, zapatos y zapatillas para mujeres, calzados para niños y sandalias de diversos tipos) tienen gran acogida siendo exportados a países vecinos.

Dentro de este gran conglomerado de empresas se encuentra la Corporación Industrial de Calzado de Trujillo CICAT que agrupa a un total de 28 empresas locales, las cuales buscan de manera conjunta a través de un consorcio de empresa obtener beneficios económicos y de innovación tecnológica.

A través de la formación del consorcio la corporación industrial CICAT ha logrado una estandarización de su calzado en calidad y producción; por otro lado, este consorcio de empresas ha permitido la compra de mayor cantidad de insumos y de calidad para aumentar la producción manteniendo los mismos estándares de calidad teniendo puesta la vista en el futuro. El nivel de exportación de la corporación CICAT ha alcanzado la cifra de 350 000 pares anuales de calzado destinado a la exportación el año 2007 y su meta a corto plazo es alcanzar la producción anual de 1 millón de pares.


Ventajas en la exportación

En la organización por consorcio se trabaja mayores volúmenes de producción que una empresa aislada, consiguiendo reducción en los costos de producción (economías de escala y compras conjuntas), así como en transporte (flete y seguros).

Con esta herramienta se mejora las relaciones comerciales con potenciales clientes. Se adquiere un mayor peso empresarial y por ende un mayor poder de negociación. Debido al aumento de la productividad los mercados se amplían y diversifican. Por lo que se puede negociar con grandes compañías.

Al manejar un mayor volumen de negociación se asegura mejores precios para los clientes y de igual forma una estandarización segura del producto.

La formación y operación de un consorcio incorpora nuevos conocimientos y habilidades debido a un feedback de conocimientos y practicas empresariales en la consolidación del consorcio.

Región
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos en conjunto de los diferentes gobiernos regionales y la ayuda técnica de la ONUDI estamos relegados en comparación a países como Chile, Argentina y mención aparte Brasil en materia de volumen de exportación de los consorcios de exportación así como el número de ellos.

Solamente los consorcios dedicados en Chile a la elaboración de vinos y pisco superan en volumen e ingresos a la totalidad de consorcios exportadores del Perú (en todas las actividades que comprenden), lo mismo sucede si lo comparamos con Argentina en consorcios exportadores de carnes.

Por ello es necesario seguir apostando a la capacitación descentralizada de las Pymes sobre el proceso de consorcios de exportación como herramienta de crecimiento de negocio y como ejercicio de alcanzar mejor productividad junto a mayores estándares de calidad.

Hacer realidad la exportación de la pequeña y mediana industria es una tarea que requiere grandes esfuerzos humanos, económicos y, sobre todo, cambio de mentalidad por parte de los empresarios para organizarse de manera eficiente. El entrar a competir internacionalmente con otras reglas de juego, diferente al mercado interno, requiere de capacidades de adaptación y asimilación.

En conclusión, el consorcio de empresas para la exportación debe ser visto por las pequeñas y medianas empresas como una herramienta de expansión directa de mercado, y por otro lado, como un proceso de aprendizaje y retroalimentación con el objetivo de obtener un mayor beneficio al mediano y largo plazo.

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