El poder del sacrificio para el crecimiento de nuestro negocio

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Para crecer hay que sacrificar algo en nuestro negocio. Y a veces esto choca con nuestras intenciones de acaparar una mayor cantidad de mercados. La especialización no es una corriente muy en boga hoy en día en el mundo empresarial. Sin embargo, como pequeños empresarios debemos tomar consciencia que dicha especialización nos puede llevar a buen puerto. No por tener más para vender, significa que tendremos más ventas. ¿Qué es lo que tiene que sacrificar en su negocio? Veamos cuáles son los tres principales aspectos que sacrificar para llegar a la especialización deseada:

Mercado Meta

Si bien usted desea que su producto sea consumido por gente de toda edad, condición social, sexo o instrucción, lo cierto es que su plan de marketing no puede ni debe enfocarse en todos estos grupos. ¿Hacia quiénes apunta su producto? Esa es una tarea que tendrá que descubrir y plasmarla en su plan de marketing. El hecho de que apunte a un grupo determinado de público no implica que los demás grupos no adquieran su producto.

Conocemos la experiencia de Marlboro. Su publicidad durante años estuvo centrada en la de un cowboy joven que fumaba un cigarrillo en medio de un árido paisaje norteamericano. ¿Es que acaso Marlboro solo pretendía captar como clientes a los hombres de mediana edad? Marlboro vendió una idea, plasmó lo que en el fondo buscaban los consumidores, lo que anhelaban ser. En la actualidad, Marlboro es el cigarrillo de mayor venta en el mundo.

Cambio Constante

¿Conoce cuánto invierte en nuevos planes de marketing al pasar de los años? Mucho, seguramente. Mejor, haga lo siguiente: tome su idea original y plásmela de forma variada en diferentes campañas de marketing. Mantener una posición consistente de su negocio requiere no cambiar la idea que usted pretende hacer llegar al público de buenas a primeras.

Hay un marca que sigue directamente a McDonald’s en los Estados Unidos, y no es precisamente Burger King. Esta marca se llama White Castle. Esta empresa vende unos postres llamados frozen sliders desde hace setenta años. Apenas ha cambiado su estrategia de marketing. Y la marca sigue creciendo.

Línea de Producto

Como ya lo habíamos mencionado antes, no por tener más productos que ofrecer al mercado, tendremos que vender más. De hecho la diversificación es una estrategia que nos puede llevar a perder en diferentes campos. Por lo menos, la diversificación bajo la denominación de una marca dominante no es un buen camino.

Eveready durante décadas instaló el nombre de su marca en diferentes productos. Desde las primeras baterías caseras, pasando a las baterías de alto rendimiento hasta llegar a las pilas alcalinas, en todas estaba el nombre de Eveready. Sin embargo, en este último mercado, llegó Procter & Gamble con Duracell, una marca que ofrecía el doble de rendimiento que las demás alcalinas. Duracell se hizo con el mercado. Eveready se percató que su diversificación no había dado resultados, y cambio el nombre de su pila alcalina a Energizer. Demasiado tarde. No espere que sea demasiado tarde para su negocio.

Vía: “Las 22 leyes inmutables del marketing” por Al Ries y Jack Trout

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