Leyes físicas: Entender cómo conectan tu marca y tus clientes

Leyes físicas: Entender cómo conectan tu marca y tus clientesDesde hace tiempo, en la industria del marketing se están multiplicando los esfuerzos por entender al consumidor y su punto de vista hacia una marca pero, por el momento, la mayoría de las investigaciones han sido más alquimia que ciencia. Se trata averiguar cómo entienden los consumidores ese mundo que hace que tu producto tenga un significado para ellos.

Ahora, la ciencia se ha decidido a aportar su granito de arena a este campo, y los recientes estudios de científicos cognitivos están decididos a arrojar un poco de luz a estas ideas sobre el consumidor. Para ello, tratan de establecer las leyes inmutables sobre cómo el cerebro da sentido al mundo que le rodea y que pronto se convertirán en la base para definir lo que funciona a la hora de crear una marca o un negocio.

Primera ley: Hacer es saber: El primer y más importante descubrimiento tiene que ver con la relación entre las ideas y las experiencias físicas. Los estudios han demostrado que el cerebro está construido para ser capaz de utilizar las interacciones que hemos tenido con el mundo físico, como sensaciones de frío y de calor, o de movimiento, para darle sentido a ideas abstractas. Esta ley defiende que detrás de cada idea se encuentra una experiencia física, por lo que si quieres conocer la realidad de las opiniones y las actitudes de tus consumidores, en primer lugar tendrás que descubrir cuáles son las experiencias físicas sobre las que éstas se generan.

Segunda ley: Ver es hacer, pero sólo si ya lo has hecho antes: Si la primera ley defiende que el mundo se entiende a través de las experiencias físicas, la segunda revela que el cerebro es capaz de extender estas experiencias físicas a todo lo que ves y oyes. Es decir, es posible que tengas una experiencia pero sin la experiencia específica. Las marcas pueden comprender mejor las ideas de sus consumidores compartiendo con ellos experiencias que ya han tenido previamente, pero sólo si los propios responsables de la marca también han tenido esas experiencias.

Tercera ley: Sin una experiencia auténtica, no hay comprensión posible: Volviendo a las dos leyes anteriores, se entiende que, teniendo en cuenta la forma en que trabaja nuestro cerebro, la comprensión que se busca está basada en la experiencia de los consumidores son el mundo físico. Y, aunque los consumidores no lo sepan, ya que se trata de conexiones mayoritariamente inconscientes, estas experiencias son el núcleo de las ideas que tratan de revelar en las investigaciones. Es por esto que, en el futuro, los grupos de opinión, las encuestas o las entrevistas personales irán desapareciendo a favor de métodos más centrados en llegar a estas experiencias, ocultas, pero más poderosas.

Fuente: Marketing Directo

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