Corea del Sur: una lección de cómo ser rico sin recursos

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LG, Hyundai y Samsung son algunas de sus empresas más conocidas. Y pensar que hace más de 60 años, Corea del Sur tenía un PBI menor que Tailandia o Filipinas en Asia, o que la mayoría de países africanos. Hoy, sin embargo, es una de las potencias económicas e industriales del mundo, pese a ser un país de pequeñas dimensiones. ¿Cómo así logró cambiar de cara Corea del Sur?

Una Corea partida

Hasta 1950 Corea era una sola. Sin embargo, llegaron hasta el Lejano Oriente los vientos de dos corrientes político-económicas de Occidente: el Comunismo y el Liberalismo. Corea fue el punto de eclosión de ambas corrientes.

Durante tres años, miles de coreanos murieron defendiendo ideologías que no conocían, terminando el conflicto en un arreglo salomónico: los liberales se quedaban con la parte sur de Corea mientras que los comunistas con el sector norte.

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Como toda guerra, la situación en las dos Coreas nunca mejoró. No fue hasta 1961, con la irrupción del gobierno de facto del general Park Chung Hee que Corea del Sur comenzaría a generar su punto de inflexión de cara al futuro. El general Park había sido instruido en Japón, que por aquellos años experimentaba un renacimiento económico tras la debacle sufrida en la II Guerra Mundial.

Park quería algo similar en su país de origen. Pero, a diferencia de sus vecinos China y Japón, Corea del Sur no tenía mucho por explotar. Pero si había algo que sobraba en Corea del Sur eran los ciudadanos. Park decidió que en ellos se fundaría la futura riqueza de su país.

Un modelo importado, los chaebols

Ya que la materia prima de la riqueza de Japón tenía que fundarse en su gente, Park sintió la necesidad de hacer más empleables a sus ciudadanos, por lo que invirtió principalmente en educación e, incluso, envió a sus mejores prospectos a Alemania, a continuar estudios universitarios. Mientras esto ocurría, a Park se le ocurrió trasladar el modelo de los zaibatsus japoneses a su país. En Corea del Sur, este modelo empresarial se denominó como chaebols.

Pero, ¿qué es un chaebol? Es nada menos que un conglomerado de pequeñas y medianas empresas que utilizan el nombre de una gran empresa con fines netamente comerciales. Por ejemplo, Samsung está enfocado a diferentes modelos de negocio, desde computadoras, Smartphones, TV, microondas, etc., sin embargo, el hecho que todos estos productos tengan la marca Samsung no implica que sean producidos por una misma razón social.

Bajo la marca Samsung, hay decenas de empresas completamente independientes que desarrollan sus respectivos productos sin la más mínima intervención de la central administrativa de Samsung. Únicamente, estas compañías utilizan la denominación Samsung para lograr más ventas.

Mucho que aprender

Sin embargo, ir de una economía agraria a una altamente tecnologizada no fue algo que se logró de la noche a la mañana. De hecho, en la década de 1970, Corea del Sur era un importador de tecnología en lugar de un exportador. Ya para esos años, Park había decidido industrializar a su país, invirtiendo fuertes sumas de capital en los sectores naviero, maquinaria pesada y de acero. Fue precisamente, este último metal el que permitió el crecimiento del país en las futuras décadas.

Con la gran producción de acero en Corea del Sur, el siguiente paso fue el desarrollo de automóviles, el cual fue el principal soporte de la economía coreana por años, siendo sus abanderados Hyundai y Daewoo.

En la década de 1990, Corea del Sur dio un siguiente paso al adentrarse en la esfera tecnológica, siendo sus compañías más conocidas LG y Samsung. Y recientemente, la inversión coreana ha ido por el lado de la industria cultural, siendo las telenovelas y series coreanas, así como el género musical conocido como K-Pop, sus emblemas a nivel mundial. ¿A dónde llegará el crecimiento de este pequeño país asiático?

Vía: elblogsalmon.com / paelladekimchi.com
Foto: infobae.com


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