Fukushima, la ciudad donde los robots “mueren”

central-nuclear-de-fukushima

Año 2011.  Más de 18.000 personas fallecieron producto de la fuerza de la naturaleza.

Pero lo peor apenas estaba comenzando. La ola llegó a golpear con todo su poder contra la central nuclear de Fukushima Daiichi. ¿El resultado? La ciudad se hizo completamente deshabitable a 20 millas a la redonda de la central nuclear.

A retirar los materiales peligrosos, pero ¿cómo?

El daño al ecosistema estaba hecho. 160.000 personas sobrevivientes tuvieron que ser evacuadas de la zona. El gobierno japonés se ha comprometido a asistirlos hasta mediados del 2017. Sin embargo, aún quedaba mucho por hacer en Fukushima.

Lee también: Los robots ya forman parte de la clase trabajadora en Japón

Para tal efecto, Tepco, la compañía encargada de la central nuclear de Fukushima, se comprometió a reducir los daños al ecosistema de la zona. Para ello, movilizó a 8.000 trabajadores especializados para el retiro de residuos radiactivos hacia la zona. Todo fue en vano. Los encargados del trabajo se percataron que era más que imposible adentrarse hasta la propia central nuclear sin morir en el intento.

Los robots entran en juego

Desde que salió esa alerta, Tepco en colaboración con algunas compañías tecnológicas japonesas, ha venido trabajando en la construcción de robots que se adentren hasta la misma zona de fuego. Cinco han sido los prototipos realizados por la compañía.

Cada uno de ellos con características particulares de acuerdo a la morfología del terreno en el que tienen que penetrar (hay robots que, incluso, se sumergen en el agua). Según refieren los ingenieros de Pepco, el diseño de cada uno de estos robots ha tomado más de dos años.

Pues bien, cada robot fue enviado a la zona con la esperanza de que por fin, logren rebasar la enorme barrera acuática de combustible nuclear y una vez traspasada esa zona desactivar los reactores destrozados pero aún activos. Los robots ingresaron a lugares en los que cualquier especie viva sucumbiría con éxito.

Pero, cuando llegaron a la barrera de combustible nuclear, comenzaron a presentar fallas en su sistema, debido a que la radioactividad fulminó sus circuitos eléctricos.

Se cae el mito de los robots a prueba de todo

En las novelas y películas de ciencia ficción, cuando ocurre una hecatombe en el planeta o en una zona determinada, son los robots los únicos que logran sobrevivir. Sin embargo, el caso experimentado en Fukushima revela que si bien los robots pueden soportar condiciones más extremas que un humano común, tampoco son inermes al poder destructivo de la radioactividad.

Hasta ahora ninguno de los 5 robots enviados por Pepco ha logrado regresar con “vida” a las instalaciones de la compañía. ¿Y si los robots no nos salvan, quién lo hará?

Vía: americaeconomia.com / rt.com
Foto: cnn.com