¡Alarmas encendidas! China con niveles históricos de deuda

Hay lecciones que resultan difíciles de aprender. Volvamos al 2007. Meses previos al estallido de la crisis financiera global, un común denominador invadía a algunos de los países más industrializados. Los hogares de Estados Unidos, Gran Bretaña, España, Portugal e Irlanda presentaban un 30% mayor de deuda con respecto a lo que tenían antes del 2000. Esas deudas privadas afectaron todo el sistema financiero y al final terminar golpeando, incluso, a los gobiernos centrales. Tragedia económica que podría replicarse próximamente en China.

Un panorama nada halagüeño

China es hoy el país que presenta la deuda privada más fuerte del mundo (en Grecia, gran parte de la deuda privada ha sida digerida por el aparato estatal). A nivel de empresas y familias, la deuda se ha incrementado en un 70% durante los últimos 7 años. Si incluyéramos al sector financiero chino, la deuda equivaldría al 111% de lo registrado en el 2007. Y si finalmente añadiéramos la deuda de gobierno, la cifra alcanzaría el 124%.

Al igual que en los países industrializados golpeados por la crisis del 2008, gran parte de esa deuda procede del sector inmobiliario. Más allá de los paralelismos que se puedan construir, sería sumamente irresponsable afirmar que China está rumbo a una grave crisis económica. El crecimiento exponencial chino durante los últimos 24 años permite al gobierno central aún manejar las riendas de la deuda pública.

Efectos colaterales

Sin embargo, más allá del manejo adecuado del gobierno con respecto a su galopante deuda, lo cierto, es que el excesivo apalancamiento (inversión a base de capital prestado) puede acarrear severas consecuencias en la actualidad. China es un  país en el que la inversión representa el 50% del PBI, de ahí la importancia de este tema. Este frenesí de créditos puede provocar en el corto o mediano plazo, que la demanda interna china se enfríe hasta el punto que los proyectos de inversión del país terminen colapsando.

El 2014 ha dado el campanazo de alerta al gobierno chino. Fue el año de menor crecimiento de las últimas 3 décadas (7,4% es la cifra exacta). Un golpe que lo han sentido los propios chinos, y que lo hemos sentido en carne propia en el Perú como en otros países de la región, ya que China es uno de nuestros principales compradores.

Recordemos que las tácticas neoliberales han dado escaso resultado en los países afectados por la crisis del 2008. En cambio, han adoptado políticas poco ortodoxas para combatir su deuda, tales como la represión financiera, control de la tasa de cambio y planes de reestructuración de deuda. En algunos países, estas tácticas han dado algunos resultados positivos como los Estados Unidos o Gran Bretaña. En otros como en Francia o Canadá, la deuda privada es minúscula debido a que sus gobiernos han asumido gran parte de los pasivos. En cambio, hay otros países como Irlanda o Grecia que están pasando las de Caín. ¿Estará en ese rumbo la gigantesca China? ¿Será el momento oportuno para frenar el crédito indiscriminado?

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