Argentina: Exportadores y trabajadores portuarios buscan acuerdo para evitar huelga

Las firmas exportadoras de granos de Argentina y trabajadores de un puerto clave del país se reunirán en la tarde del miércoles en busca de un acuerdo que evite que los obreros vuelvan a paralizar en las próximas horas una de las principales terminales agrícolas del mundo.

Las conversaciones comenzaron hace dos semanas, cuando el gobierno de ese país instó a los trabajadores a suspender una huelga que llevaba una semana para dialogar, pero el plazo para negociar un alza de salarios se vence este miércoles y la disputa parece estar lejos de resolverse.

“Yo soy muy pesimista, por las dudas nos estamos preparando para retomar esta tarde el plan de lucha, porque no estamos ni cerca (entre lo pedido y lo ofrecido). Haríamos un paro con piquetes en los portones (de las firmas agroexportadoras)”, dijo Edgardo Quiroga, secretario gremial de la Confederación General del Trabajo (CGT) de San Lorenzo.

La CGT de San Lorenzo -en los suburbios de la ciudad portuaria de Rosario- impulsó la huelga y también participa de las discusiones que llevan a cabo los 10 distintos sindicatos que piden un aumento de sueldos y las empresas exportadoras.

La diversidad de actores involucrados en la negociación -estibadores, recibidores de granos, agentes de seguridad y empleados de limpieza, entre otros- vuelven muy complejas las conversaciones.

Sin embargo, el dirigente de la CGT no dio por concluida la negociación. “Aunque yo soy pesimista, algunos sectores señalan que hoy (miércoles) podríamos tener el principio de un acuerdo”, añadió Quiroga.

Los trabajadores piden un sueldo mínimo mensual de 5.000 pesos (US$1.250), la misma suma que los obreros del gremio aceitero -que representan al 87% de los empleados de las empresas- obtuvieron en diciembre.

La medida de fuerza de los sindicatos, que incluyó el bloqueo a las plantas del área de Rosario, paralizó las exportaciones y el procesamiento de granos de firmas como Bunge, Cargill , Louis Dreyfus, Noble, Vicentin y Molinos, entre otras.

La protesta también perjudicó al gobierno nacional, que recauda sumas millonarias a través de los impuestos a las exportaciones de un sector clave de la economía local como es el agrícola.

Argentina es el mayor exportador mundial de harina y aceite de soja y las ventas totales del complejo de la oleaginosa -incluyendo al poroto- le reportarán al país ingresos por cerca de US$20.000 millones, según cálculos de analistas privados.

Fuente: América Economía

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