A celebrar (y cuidar tu salud) con un buen vaso de vino

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Los antiguos romanos sabían muy bien lo que hacían. Tanto así que crearon un dios en honor al vino: el gran Baco. Es una de las pocas bebidas que han logrado pasar fronteras e, incluso, para sorpresa de muchos mojigatos, forma parte de los actos litúrgicos en los homilías católicas (según las Santas Escrituras, el propio Jesús departía junto a sus discípulos en compañía del vino). Sin embargo, se ha tejido una tradición en torno al vino vinculada a la bohemia y el alcoholismo. La gente se ha olvidado de los grandes beneficios que trae el vino a nuestra salud. ¿Cómo cuáles?

  1. Vivir más

No es extraño lo que te vamos a relatar. De hecho, alguna vez habrás escuchado de boca de nonagenarios que el gran secreto para llegar a su edad es beber por lo menos un vaso de vino por día. La tradición de beber vino es más palpable en una pequeña isla de Creta, llamada Ikarios. Un estudio descubrió que este pequeño pueblo presentaba la mayor cantidad de longevos del planeta (en porcentaje con respecto al total de población). ¿Coincidencia? No lo sabemos exactamente, pero vale la pena intentarlo.

  1. Mejora la memoria

Hay una sustancia que está presente en el vino y que res responsable directo de la mejora de la memoria inmediata: el resveratrol. Lamentablemente, el resveratrol no está presente en toda clase de uvas y tampoco se ha demostrado su eficacia cuando ya ha pasado por un proceso químico previo. Sin embargo, las uvas rojas son ricas en resveratrol. Por ello, si quieres rendir bien en ese examen, un vaso de vino tinto es la solución.

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  1. Lucha contra el acné

Deja esos frascos y cremas en el armario. En su lugar compra frutas y vegetales de todos los colores, y una botella de vino. Las cualidades antioxidantes que tiene el vino provocan la inhibición de los efectos causados por la bacteria del acné.

  1. Evita la depresión

Un estudio realizado en España demostró que las personas que consumían aproximadamente 7 vasos de vino a la semana tenían menos riesgo de caer en las garras de la depresión.

  1. Reduce las afecciones al hígado

Ojo, bajo un consumo moderado. De hecho, es uno de las pocas bebidas espirituosas que no afectan severamente el hígado.

  1. Combate el cáncer

Éste es sin duda el efecto más milagroso del vino. Las uvas rojas son conocidas por poseer un efecto inhibidor de la aromatasa. ¿Y qué es la aromatasa? Es la enzima que utilizan los tumores de mama para producir su propio estrógeno. Además de este cáncer específico, el vino también es recomendable para aquellas personas que desean evitar o tratar de combatir los temidos cánceres de colon y próstata. El resveratrol, presente en el vino tinto, posee la capacidad de eliminar células cancerígenas.

  1. Previene resfriados

La receta de la abuela sí funciona. En España, más de 4.000 estudiantes de una universidad se pusieron ante una irresistible prueba: beber un vaso de vino por día durante varias semanas. ¿El resultado? Ni un solo catarro o síntoma de gripe por aquellos días.

  1. Reduce el colesterol

Una buena dieta sumada a una ingesta mesurada de alcohol pueden ayudarte a reducir tu índice de colesterol. Aunque este beneficio no es derecho propio del vino, también otras bebidas con alcohol poseen esa misma capacidad. Pero, como decimos siempre, todo a su justa medida.

  1. Previene el riesgo de contraer diabetes

En especial de la temida diabetes tipo 2. Y es que el santo resveratrol mejora nuestra sensibilidad hacia la insulina.

  1. Protege tu boca

¿Para qué pastas dentales y demás enjuagues que hacen poco o nada por combatir las bacterias? Si para eso está el vino. Un buen vaso de vino después de las comidas dejará tu boca sin rastro de microorganismos. Eso sí, no olvides cepillarte, pues el vino será bueno para combatir estas bacterias pero no para dejar tus dientes blancos como una sábana recién comprada.

Vía: lifehack.org

Foto: purplefalcon.com

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Autor entrada: Equipo Pymex LM

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