¿Cómo logró Corea del Sur su milagro económico?

Con una población que casi duplica a la peruana, uno de los mayores milagros económicos de los últimos 45 años es la de Corea del Sur. ¿Cuál ha sido la receta de su éxito?

El milagro económico de Corea del Sur es una de las grandes historias de éxito del último siglo. Cuando la Guerra de Corea terminó en 1953, la nación, destruida por el conflicto, era más pobre que la mayoría de las naciones latinoamericanas.

Hoy, por supuesto, es una de las potencias económicas más sofisticadas del mundo y cuya experiencia ha llevado a muchos intentos por comprender qué fue lo que permitió ese crecimiento económico tan rápido.

Lo cierto es que Corea del Sur consiguió llegar hasta donde estaba al apostar por el único recurso que tenía en abundancia: su gente. Tanto el gobierno como las familias se dieron cuenta del valor de la educación, e invirtieron en ello de modo extraordinario.

Y esa apuesta fue la que suministró los ingenieros y trabajadores industriales que necesita la base manufacturera de donde sale la riqueza del país. Y tras la elección de Moon Jae-In como nuevo presidente de Corea del Sur, esa filosofía de trabajo no se ha perdido.

Postguerra de Corea

La Guerra de Corea duró entre 1950 y 1953, finalizando con el país dividido en dos. La República Democrática de Corea en el norte y la República de Corea en el sur. Oficialmente ambos países no se reconocen y están en guerra el uno con el otro. El tener a un vecino comunista y belicoso en el norte pone al sur en una situación complicada. Es el momento de ir pensando en convertirse en una potencia industrial, o el vecino del note puede aprovechar para atacar en cualquier momento.

En realidad Corea siguió siendo un país bastante pobre. En 1960 su PIB era de 79 dólares per cápita, inferior al de algunos países del África subsahariana o al de países como Tailandia o Filipinas. Corea del Sur necesitaba la ayuda exterior para que su gente sobreviviera. A pesar de la dureza de las condiciones, los surcoreanos le daban mucha importancia a la educación, y el estado siguió invirtiendo en escuelas.

Corea contaba con las reparaciones de la guerra que les debía Japón, así como apoyo técnico de Japón y Estados Unidos, que preferían tener a un aliado en una zona dominada por la URSS y por la China de Mao. Pero eso no era suficiente para convertir a Corea en lo que es hoy en día.

El gobierno de Park Chung-hee

Pero en 1961 el general Park Chung-hee dio un golpe de estado, y puso en práctica una política económica cuyas bases se siguieron hasta prácticamente hoy en día. Una de sus primeras medidas fue la Oficina de Planificación Económica. Para financiar su crecimiento, pidieron prestados a la República Federal Alemana y enviaron trabajadores a Alemania, que para entonces estaba viviendo su milagro alemán.

La estrategia del crecimiento de Corea, se basó principalmente en aprovechar los recursos que tenía el país. No tenían recursos naturales, pero sí mucha población, por lo que era ideal para industrias intensivas en mano de obra. La fuerte conciencia de grupo ayudó a que los surcoreanos afrontaran las fuertes demandas a las que se les sometía.

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Como era lógico, la industria ligera intensiva en mano de obra, como la textil (o las pelucas) empezaron a florecer. Pero el gobierno no estaba contento con esto, y empezó a invertir en industria pesada. Aquí surge la industria naval, la acera y el resto de maquinaria pesada de Corea. En 1973 empiezan a producir acero en Pohang y a pesar de haber empezado décadas más tarde que el resto de países avanzados, se acabarán convirtiendo en uno de los principales productores del mundo.

La receta del éxito

Lo cierto es que generaciones de académicos han buscado entender cómo Corea del Sur y otras naciones asiáticas consiguieron lograr sistemas políticos menos permeados por la corrupción que los de otras regiones del mundo.

Estos sistemas políticos como el de Corea del Sur fueron muy efectivos en ofrecer ayuda y protección estatal a sectores claves de la economía, como la industria pesada, pero exigiendo al mismo tiempo resultados de eficiencia y de responsabilidad social a los empresarios privados que recibieron esos subsidios estatales, aseguran expertos como el australiano Robert Wade de la London School of Economics, en su célebre libro “Gobernando al mercado”, considerado uno de los estudios definitivos sobre el tema.

La ausencia de un consenso definitivo sugiere que nadie sabe cuál es la receta exacta de Corea del Sur para haber triunfado en la economía. Lo que hará, probablemente, que aumente aún más la fascinación por entender los secretos de esta economía que en el curso de un par de generaciones saltó del Tercer al Primer Mundo como muy pocos países lo han logrado.

Sin duda que a pesar de la distancia geográfica que no separan y quizás culturas diferentes, hay que estudiar más de cerca las políticas públicas y económicas que los coreanos han aplicado, porque se tiene muchísimo que aprender.

Vía: BBC/elblogsalmon.com