Ecuador expropiará tierras para entregar a campesinos

Ecuador expropiará en los próximos cuatro años unas 2,5 millones de hectáreas de tierras consideradas improductivas y concentradas en pocas manos, como parte de un plan para redistribuir la riqueza y reducir los niveles de pobreza del país, dijo este martes un funcionario.

El presidente Rafael Correa, un economista con estudios en Estados Unidos, impulsa una revolución socialista en el socio más pequeño de la OPEP, con la que busca incluir a los sectores desposeídos en la economía nacional.

“Estamos hablando de afectar unas 2,5 millones de hectáreas. Afectar significa expropiar y transferir a familias campesinas que no tienen acceso a la tierra”, dijo el ministro de Agricultura, Ramón Espinel, en una entrevista con Reuters.

“Son sectores privados que tienen tierras pero están especulando con ellas. Eso es grave”, agregó. En Ecuador existen unas 14 millones de hectáreas en tierra apta para producción agrícola y ganadera, de las cuales apenas 28,5% es cultivada, por lo que existe un gran potencial para el desarrollo de esos sectores.

La economía ecuatoriana de unos US$54.000 millones, después de los ingresos por venta de petróleo, está sustentada en las exportaciones de banano, flores, cacao, palma africana, entre otros productos.

Y el objetivo gubernamental es fortalecer el sector agrícola, entregando las tierras expropiadas a unas 350.000 familias campesinas asentadas en las zonas rurales del país para desarrollar su producción.

El modelo fue aplicado con éxito por Japón y Chile, según Espinel, quien aseguró que el proyecto no tendrá ninguna influencia de países de la región como Venezuela, que ha realizado expropiaciones de grandes extensiones.

El gobierno prevé pagar un precio justo por las tierras expropiadas, que podría alcanzar alrededor de US$500 millones en conjunto.

“No es una reforma agraria que afecte a la propiedad privada (…) Se trata de una transferencia de propiedad, es un régimen totalmente modernizante y capitalista”, aseguró Espinel.

Fuente: América Economía

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