El empleo y el salario europeos tras la crisis

subempleo-europeo

Pensar en crecimiento económico sin empleo adecuado es casi como creer que un avión puede despegar sin turbinas. Eso es lo que pasa en la Unión Europea, donde los economistas miran con beneplácito el ligero crecimiento que arrojan las cifras, pero olvidan el panorama que se esconde tras dichos números: el subempleo. Sí, así como lo lee, el subempleo está reinando en Europa.

La crisis mundial dejó de afectar a los grandes bancos internacionales para instalarse en los comedores de las familias europeas. Tras la crisis, los gobiernos decidieron liberar algunas condiciones de empleo: las planillas, los horarios fijos, la seguridad social, etc. ¿Qué nuevo escenario apareció? Europa se llenó de empleos de medio tiempo, o también, de empleos de tiempo completo por contratos temporales. El estado del bienestar a punto del colapso.

Lo insólito es que la llave para escapar de la pobreza parece no ir de la mano con el empleo. Sería lógico que muchos jóvenes estén en búsqueda de un trabajo que les permita dejar el riesgo de la pobreza. Pero, no es así. Los salarios están a niveles inimaginables. De un promedio de 1.500 euros mensuales que cobraba un técnico industrial en Grecia (el país más golpeado por la crisis mundial), ahora ha caído a 650 euros. Y sin bien el escenario no es tan dramático en otros países de la Unión Europea, el exceso de empleos de medio tiempo hacen que la gente apenas tenga un dinero extra para el ahorro.

Aunque no lo crea, el estado de bienestar aún subsiste. ¿Cómo? Un gran porcentaje de los hogares españoles en riesgo de pobreza, por ejemplo, depende en gran medida de la pensión de los abuelos. Y no son pocos los que piensan que dejar de buscar empleo es una buena opción: se ha comprobado que en algunos países europeos es casi tan rentable conseguir un empleo como el no conseguirlo, debido a las pensiones de desempleo que reciben estas personas. ¿Una aberración a la fatiga?

Ya los principales líderes de la Unión Europea están buscando salidas a esta situación conflictiva. Hacer mover las riendas de la economía desde los propios gobiernos parece ser una buena solución: mayor inversión con la subsecuente creación de empleos adecuados para la población. La otra solución es romper las fronteras, y que miles o millones de jóvenes europeos salgan al mundo a buscar nuevas y mejores oportunidades en otros mercados.

Vía: Portafolio Económico

Artículos Relacionados

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.