Hacer negocios con Venezuela, una tentación riesgosa

Una pyme argentina que provee equipos para siderurgia y estuvo sin cobrar durante un año y medio. Un fabricante de infusiones que pasó dos años negociando con un eventual cliente y cuando quiso concretar la venta se enteró de que su contraparte había sido nacionalizada. Una empresa que produce repuestos para la industria petrolera y le exportó a una firma que no consigue los dólares para pagarle.

Estas son algunas de las historias de empresas argentinas, en general pequeñas y medianas, que en los últimos tiempos comenzaron a encontrar problemas en sus operaciones con Venezuela, pese al aliento brindado por el gobierno argentino a los negocios con el país de Hugo Chávez. 

De hecho, en la visita que la presidenta Cristina Kirchner hizo hace dos meses a Caracas llevó una misión empresarial que firmó acuerdos por cerca de US$ 1100 millones. Tanta euforia despertó cierto escepticismo entre los empresarios que ya habían hecho (o intentado hacer) negocios con Venezuela.

“No todas son rosas en el comercio con Venezuela. Ojo, que hay que estar expuestos a los caprichos de este caballero. Es un mercado en el cual uno tiene que ir con pies de plomo”, advirtió Horacio Clein, un productor de té y otras infusiones que invirtió dos años y miles de dólares en concretar un negocio que se frustró a último momento.
 
Los problemas originados por la estatización de eventuales socios comerciales no son los únicos que enfrentan las empresas argentinas. Más frecuentes son los importantes retrasos que hay en los pagos a las importaciones debido al férreo control de cambios impuesto por el gobierno chavista. Para que un importador venezolano pueda ingresar un producto debe justificar que esa mercadería no es fabricada en su país y solicitar los dólares -al tipo de cambio oficial- a la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi). Ese organismo centraliza todos los pedidos de divisas y los va autorizando con cuentagotas.

“En un momento llegó a haber cerca de US$ 200 millones sin pagar a empresas argentinas. Algunas empezaron a cobrar, pero en cuotas. Por la suba del petróleo, los exportadores tienen ahora expectativas de que se regularicen los pagos”, dijo el presidente de la Cámara de Exportadores, Enrique Mantilla.
 
Según indicó, las demoras comenzaron a fines de 2008 y se agravaron desde el 13 de abril, cuando Venezuela “empezó a racionar” las divisas. “Hay que hacer todo ese trámite y depende de qué ministerio te toca o qué cuña tenés, podés cobrar primero o no”, agregó. “Es un sistema incompatible con el Mercosur.”

Fuente: La Nación

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion