La Quinua: pieza importante en la erradicación del hambre

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La Quinua cuenta con una gran variabilidad genética, su adaptabilidad – puede crecer desde el nivel del mar hasta el altiplano, desde Perú hasta en países como India o Kenia – , su bajo costo de producción está llevando a que se tengan grandes proyectos para su industrialización y su demanda va en aumento.

Este 2013 es el “Año internacional de la Quinua” y la FAO (Food and Agriculture Organization of the United Nations u Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) tiene como meta primordial, que con la ayuda de este cereal se pueda erradicar tanto la extrema pobreza como el hambre. Este proyecto se viene trabajando con los países originarios de este grano, como con las Naciones Unidas y  la Unión Europea. Se han destinado ocho millones de euros de los fondos de cooperación de la UE, que tienen como finalidad la asistencia a los pequeños productores andinos. Otros trece millones son para el asesoramiento e implementación de mecanismos para la exportación de la quinua a Europa.

Agenda Internacional

Actualmente la quinua tiene un proceso de revalorización en los paises de origen por las cualidades que posee.  Un Comité Internacional con Perú, Bolivia, Ecuador, Chile y Argentina como principales colaboradores, tienen a su cargo la elaboración de la agenda sobre los temas y puntos fuertes que se deben de desarrollar, por lo pronto el comité viene desarrollando Conferencias Internacionales, realizando estudios para aumentar la producción del “grano andino” por hectárea y a su vez trabajando en Proyectos de Cooperación.

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El problema de la industrialización

“Con los grandes proyectos que se tiene con la quinua, surge un problema, el empoderamiento de los pequeños productores”, explica el director ejecutivo de Fair Trade, Sergio Corbalan. “El punto está en no sólo garantizar el acceso de las empresas europeas a estos productos, sino en empoderar a los pequeños productores para que vendan a nivel local, regional o internacional, pero sin vincularlo necesariamente al mercado. De lo contrario, nos podríamos estar enfrentando a otro caso como el del aceite de palma”, en el que grandes empresas se encargaron de su explotación, dejando relegado a los pequeños productores.

El representante del comercio justo concluye: “Con el caso de la quinua podríamos demostrar a nivel de la FAO, de los derechos humanos, de la estrategia de desarrollo de la UE, qué lecciones hemos aprendido”.

Entre Perú y Bolivia se encuentra el 80% de la exportación mundial de la quinua, esta es una gran ventaja competitiva que tiene el país, pero a la vez una gran responsabilidad. Se está destinando una gran cantidad de dinero para proyectos que tienen como finalidad erradicación del hambre y la pobreza. Sin darnos cuenta somos una vez más punto fundamental para el mundo. Dependerá de las buenas gestiones que se tengan en conjunto con el gobierno de turno para el éxito de tan ambicioso proyecto a nivel mundial.

Vía: DW

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