Las estafas piramidales más sonadas de nuestro continente

Uno se esfuerza para ahorrar mes tras mes. Hasta que conseguimos una cantidad interesante para invertir. Se nos ocurren negocios, sin embargo, elegimos una opción más cómoda, la de conservar nuestro empleo y buscar un instrumento bursátil en la que invertir. Sin embargo, hay malas personas atentas a nuestro deseo de obtener más dinero. Son los peligrosos estafadores. Y los mercados bursátil y de divisas no están exentos del peligro. Al respecto, conozcamos 3 de las más grandes estafas sucedidas en nuestro continente.

Bernard Madoff y una estafa sin precedentes

¿No confiaría en dar su dinero a un ex presidente de Nasdaq, la línea tecnológica de la Bolsa de Valores de Nueva York? Pues con esa confianza dieron su capital el famoso director Pedro Almódovar, el también director Steven Spielberg, el guionista hollywoodense Eric Roth, el dueño de los New York Mets Fred Wilpon y el presidente de GMAC Ezra Merkin. Eso sin contar con las inversiones realizadas por BNP Paribas y el banco Neue Privat.

El método de Madoff fue muy sencillo. Con sus dos hijos creó un fondo de inversiones, el Bernard Madoff Investment Securities, el cual aseguraba a los inversionistas obtener una rentabilidad superior a otros instrumentos disponibles en el mercado. La confianza que había generado Madoff en la bolsa, hizo que grandes sumas de dinero llegarán a su fondo, en un aproximado de 50.000 millones de dólares.

Pero lo que menos hacía Madoff era invertir ese capital que recibía. Lo que Madoff hizo fue hacer un negocio de estilo piramidal. Con el dinero que ingresaba de los nuevos inversionistas, Madoff pagaba la rentabilidad de los antiguos inversionistas. Y todo funcionaba a la perfección. Hasta que llegó la crisis del 2008. Y los inversionistas, temerosos ante la caída de las bolsas del mundo, decidieron retirar sus inversiones del fondo creado por Madoff. Solo que, ¡oh! no había dinero que devolver. Se develó de una vez por todas la estafa.

David Murcia y una estafa a la colombiana

Si bien Madoff generaba confianza por su largo historial en bolsa, ¿qué podríamos pensar de las personas que confiaron su dinero a un camarógrafo y vendedor de productos naturales a medio tiempo? Esa es la increíble historia del colombiano David Murcia, quien al igual que Madoff, construyó una enorme pirámide que alcanzó a amasar una cifra nada desdeñable de 1.100 millones de dólares.

Llegó un momento en el que Murcia era considerado poco más que un héroe en su natal Colombia. Hasta que se descubrió la colosal estafa. En medio de la controversia, el mismo presidente colombiano lanzó su lanza contra Murcia. Él, sin quedarse perplejo, huyó hacia suelo norteamericano, donde gracias al dinero obtenido por la estafa había conseguido varias propiedades. El gobierno estadounidense tomó el toro por las astas, capturó y llevó a Murcia a juicio, del cual terminó con una condena de 30 años.

Adrián Treviño, el Madoff mexicano

En tierras aztecas también cayeron muchos inversionistas. El causante de tantos pesares fue Adrián Treviño, un empresario que logró a atraer la atención de sus víctimas alegando que era familiar de los dueños de una de las principales compañías de México, Cemex. En 1998, Treviño fundó ATM Capital, una compañía especializada en inversiones.

A diferencia de Madoff o Murcia, Treviño no solo les ofrecía a sus “clientes” invertir su dinero en acciones o títulos, sino también en el nuevo mercado de divisas (que muchos conocen como Forex). Por supuesto que Treviño no se tomaba el trabajo de invertir. Lo suyo era una enorme estafa piramidal, que solo pudo ser reconocida como tal muchos años después. ¿Dónde acababa todo el dinero que confiaban a Treviño? En bancos internacionales, que protegían la identidad de sus clientes.

Vía: “Pequeño cerdo capitalista” por Sofía Macías
Foto: oscariguaro.com

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