Más allá de una crisis económica en los Estados Unidos

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Los recientes problemas económicos en Estados Unidos han desbaratado no solo el concepto monetario ligado a aquel país, sino su estabilidad como potencia líder en temas políticos. Más aún cuando en el seno de sus fuerzas representativas, los partidos luchan férreamente, al parecer, para sacar el mayor provecho posible de esta situación. Y pensar que todo esto se originó por la inesperada decisión del Gobierno norteamericano de extender el límite de la deuda.

Como buen pagador, Estados Unidos ha venido cumpliendo su tarea. Sin embargo, no se sabe a ciencia cierta hasta qué punto la economía norteamericana logrará aguantar. Con un ligero repunte en el crecimiento (aunque no el esperado), el país del norte busca sanear el tremendo problema que implica que más del 50% de los bonos federales estén en manos de inversionistas internacionales. Es por ello que este resquebrajamiento económico en el país de las barras y las estrellas trasciende fronteras: tiene que ver directamente con el capital invertido desde diferentes partes del globo.

Y como si esto no bastara, el mejor valor que tiene Estados Unidos se encuentra en el ojo de la tormenta: el dólar. Considerada como la moneda base para el comercio internacional, el dólar atraviesa el momento más crítico de su longeva historia. Vale decir que el hecho de que el dólar sea la divisa de mayor aceptación a nivel mundial no es gratuita: un sistema económico que demostró cimientos fuertes ante las adversidades hizo que los mercados globales instalaran su confianza en la divisa. Hoy no parece estar sucediendo la misma situación.

Ya que la incertidumbre es alta para el común norteamericano y los millones de inmigrantes que hay en el país, lo es mucho más para el inversionista. Obras y proyectos paralizados son la mejor muestra de ello. Un cálculo somero arroja que aproximadamente 24 mil millones de dólares se han ido en proyectos de inversión para otros países. Nada poco, aunque la reacción del Gobierno norteamericano parece tardía.

¿Cómo impactará esta situación a nuestro país? Es difícil avizorarlo, aunque teniendo en cuenta que contamos con una gran cantidad de inversiones norteamericanas, y siendo Estados Unidos uno de nuestros principales mercados para la exportación, resulta casi inevitable algún tipo de impacto en la economía nacional. El tiempo dirá si supimos sobrellevar con éxito esta crisis internacional, o si nos hundimos con ella.

Vía: “Portafolio económico”

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