Monedas de América Latina subirían tras intervención G-7

Las monedas de América Latina ganarían terreno en las próximas sesiones, en respuesta a la intervención del Grupo de los Siete países ricos en el mercado cambiario en un intento por calmar el nerviosismo debido a la crisis de Japón.

Los problemas nucleares que afectan al país oriental tras un gigantesco terremoto y posterior tsunami, sumado a las tensiones bélicas en Libia y los problemas de deuda de países de la zona euro, son temas que mantienen la atención de los inversores.

“La intervención (G-7) debilitó al dólar y fortaleció a las monedas de los mercados emergentes”, dijo Luis Otavio de Souza, economista jefe de Banco ABC de Brasil.

El G-7 de países más ricos, conformado por Estados Unidos, Japón, Gran Bretaña, Francia, Italia, Canadá y Alemania, intervino en los mercados cambiarios el viernes para debilitar el yen japonés y ayudar a la recuperación de la economía del país asiático tras el terremoto.

En Brasil, el real, moneda referencial de la región, se apreció un 0,95 por ciento el viernes para terminar en 1,668/1,670 unidades por dólar en el mercado interbancario, al renovarse el apetito por el riesgo tras la intervención del G-7.

El peso mexicano cerró la semana pasada a 12,0585/12,0605, lo que significó una ganancia de 2,65 centavos, ayudado por la baja en los precios del petróleo y luego de la medida del G-7.

Por su parte, el peso chileno subió con fuerza el viernes luego de que el Banco Central subiera en 50 puntos base a un 4 por ciento la tasa clave de la economía, lo que generó expectativas de mayores ingresos de divisas como resultado del diferencial de tasas con Estados Unidos.

La moneda peruana operaría entre 2,765/2,770 soles por dólar esta semana, atenta a la tendencia de los mercados externos. Esto, dijo un operador de cambios, puede darle ánimo al mercado o ponerlo negativo.

En las últimas jornadas, la moneda peruana ha compensado la caída de los mercados en el exterior con un mayor flujo de oferta de divisas de las empresas que buscan cubrir sus obligaciones tributarias.

La situación cambiaria en Argentina seguirá sin movimientos de mayor envergadura debido a la política monetaria de mantener un tipo de cambio regulado mediante compras o ventas de dólares con reservas del Banco Central.

El peso argentino en la plaza interbancaria, donde interviene el Banco Central, se mantenía estable a 4,0375/4,04 unidades por dólar, mientras que en el segmento informal operaba a 4,155/4,16 por dólar.

La semana pasada, el banco de inversión JPMorgan había recomendado reducir en un 10 por ciento su exposición a las monedas de mercados emergentes, diciendo que se debilitarán debido a que la incertidumbre global va a aumentar los flujos de inversión hacia activos más seguros.

Fuente: larepublica.com.co

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