Cambista, un oficio de alto riesgo

cambista

cambista

Los vemos todos los días en la esquina de los jirones Ucayali y Lampa, cerca de algunos bancos, restaurantes y centros comerciales. Suelen permanecer en un solo lugar para hacerse conocidos y fácilmente ubicables. Los solemos llamar cambistas.

Un cambista es una persona que te permite realizar el cambio de una cantidad de dinero que desees de una moneda a otra, normalmente lo encuentras en la calle, por lo que es muy fácil acceder a su servicio. Aquí en el Perú, las divisas que más suelen cambiarse son los dólares y los euros.

En la historia del mundo han existido desde hace ya varios siglos, En las ferias del feudalismo medieval y en los centros urbanos intercambiaron monedas de diversos valores por una de un único valor.

Los cambistas aparecen hasta en la Biblia, en tiempos del Nuevo Testamento, un gran número de judíos extranjeros y de prosélitos visitaban cada año Jerusalén, en especial durante las grandes festividades, trayendo consigo su dinero extranjero que no era recibido en el templo.  Los sacerdotes sólo aceptaban como ofrendas tetradracmas y didracmas tirias, por lo que había necesidad de ubicar cambistas en lugares estratégicos.  Durante las fiestas, estos cambistas (que comúnmente tenían sus puestos en la ciudad) eran admitidos en el atrio de los gentiles del templo.

Un cambista puede llegar a ganar de 60 a 100 nuevos soles al día,  lo que le puede reportar al mes un ingreso promedio de S/.2400, muchas veces trabaja para una casa de cambios pero no cuentan con CTS, ni vacaciones, ni seguro social; otras veces trabaja con el capital de un prestamista, el cual, al final del día recupera el mismo más un margen de ganancia, el cambista que trabaja bajo esta modalidad puede obtener el capital de manera más rápida y directa pero no ganará mucho debido a la ganancia que debe asegurar para el dueño del dinero; solo puede trabajar hasta las 5 de la tarde, empezando desde las 9 de la mañana aproximadamente, ya que luego debe depositar el dinero en el banco antes que cierre, este procedimiento lo debe realizar diariamente ya que así es más seguro para su capital y para su vida.

No es el mejor oficio del mundo, ni mucho menos el peor, pero es importante mencionar que en verdad es muy riesgoso, ya que los cambistas son blancos muy fáciles de asaltos pues suelen estar solos o en pequeños grupos y por la calle, además, son bastante identificables debido a sus chalecos; sin investigar mucho, basta observar las noticias de las últimas semanas o escribir la palabra “cambista” en un buscador de Internet para saber que se han reportado ya varios asaltos a personas con este oficio y que, lamentablemente, la mayoría de estos asaltos terminan con la vida del cambista. Solo entre abril y mayo se han cometido 3 homicidios y 11 asaltos a los vendedores de divisas.

Otro riesgo que corren es el de ser estafados, ya que si no son muy hábiles en reconocer y distinguir un billete falso de uno legítimo, terminarán perdiendo gran parte de su capital de trabajo; por otro lado, siempre habrá alguno deshonesto que realice la treta a la inversa e intente, muchas veces con éxito, engañar al usuario de su servicio brindándole dinero de procedencia ilegal.

¿Y tú, serías un cambista?

Vía: El Comercio

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion