Chilca concentra el 50% de producción eléctrica del país

Central termoeléctricas

A la hora del almuerzo en Chilca es difícil encontrar un restaurante con una mesa vacía, las calles del distrito están llenas de trabajadores de cascos naranjas y guardapolvos azules. Los vecinos dicen que nunca vieron este movimiento y conviven con él.

Esta ola de trabajadores responde a una sencilla razón: en Chilca se están construyendo y ampliando las centrales termoeléctricas que proveen de energía al país, se trata de inversiones de alrededor de US$2.000 millones en cinco plantas.

Estas termoeléctricas, que funcionan a partir del gas natural de Camisea, proveerán en un par de años cerca del 50% de la demanda de energía del Perú (alrededor de 3.100 megavatios). Esta potencia se concentrará en este distrito del sur de Lima que se perfila como el primer nodo energético del país. Se estima que hay en Chilca cerca de doce mil trabajadores construyendo estas plantas.

El especialista energético Klaus Huys, explica que Chilca fue elegida por las empresas por tener varias condiciones: se encuentra cerca a la zona de mayor demanda (Lima), está próxima al gasoducto de Camisea y sobre todo porque es un área con disponibilidad de terrenos. La presencia de las termoeléctricas está haciendo de Chilca una zona industrial y dejando su condición de área rural.

El precio de los terrenos ha aumentado considerablemente: un metro cuadrado cuesta en promedio US$30 cuando hace apenas cinco años estaba en 2 soles. La construcción de estas plantas de energía se empezó a gestar desde el 2005. Inicialmente la empresa Egechilca adquirió un terreno cerca a la playa La Yaya apuntando a construir una planta pero no logró su objetivo.

Enersur (de propiedad del grupo GDF-Suez), por su parte, empezó a construir su planta de ciclo simple en la zona oeste del distrito, meses después lo haría Kallpa Generación (de Inkía Energy). Hoy, estas dos empresas se han embarcado en la construcción de una turbina de ciclo combinado (uso del vapor para generar más energía) que hará más eficiente su producción con el mismo volumen de gas natural.

En el 2010 se les unió Duke Energy, construyendo una turbina, y este año empezará a operar Fénix Power –que adquirió el proyecto de Egechilca hace tres años– que construye dos turbinas de gas y una de ciclo combinado (que funcionará a vapor).

Fuente: ElComercio.pe

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