Clínicas tienen el ojo puesto en las afueras de Lima Tradicional para invertir

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La guerra de los principales grupos de salud por la compra de clínicas, tanto en Lima como en provincias, parece haber finalizado luego de tres años intensos, dando pie a una nueva etapa del mercado. Mientras que unos jugadores se consolidan, la mayoría ha decidido salir de Lima tradicional y conquistar otros distritos de la capital donde se pagan 4 mil soles el metro cuadrado.

Así, por ejemplo, tenemos a Rimac Seguros que con la Clínica Internacional ingresó a Santa Anita y Bellavista; el grupo San Pablo tiene en cartera la construcción de clínicas en La Victoria, El Callao y Los Olivos; y Pacífico Seguros apostaría en breve por Los Olivos y San Miguel con su red de clínicas Sanna. La cartera de estos proyectos superaría los US$40 millones, aproximadamente.

La nueva apuesta de las clínicas

Para los especialistas, la consecuencia de la mejora económica origina que los pacientes busquen una oferta de calidad que no encuentran en los hospitales del Minsa o de Essalud. Se calcula que alrededor de un millón de personas de la base de Essalud van a centros privados o clínicas.

La llegada de los hospitales de la Solidaridad a estas zonas, hace más de 10 años, demostró a los jugadores del sector que había una demanda insatisfecha por una mejor calidad en el servicio a precios accesibles.

Los primeros en darle lectura a esta tendencia fueron el grupo San Pablo, la clínica Ricardo Palma y la Clínica Limatambo que incursionaron hace algunos años en Independencia, Comas y San Juan de Lurigancho (SJL), respectivamente. No obstante, estas iniciativas no han llegado a cubrir toda la demanda existente.

Un estudio de Mapcity.com revela que el 61% de la oferta de clínicas en la capital (que asciende a 113 establecimientos) se concentra solo en nueve distritos de Lima moderna.

Otro de los factores que los anima a salir es el elevado costo del precio del metro cuadrado como en San Borja o San Isidro, que los frena a crecer. Tal es así que comprar un terreno en la avenida Guardia Civil (el polo más consolidado de salud en Lima) puede costar alrededor de US$4 mil el m², mientras que en San Jua de Lurigancho los precios están a la mitad.

A esto se suman las mayores exigencias que imponen los municipios. Por ejemplo, construir una clínica en San Isidro puede costar 30% más por las exigencias que van desde hacer más sótanos hasta comprar un sismógrafo. Pero también los desanima la demora de los municipios en la aprobación de los proyectos y permisos.

Así que algunos jugadores tienen en mente formar un banco de terrenos en estos distritos, aprovechando los buenos precios, para construcciones a futuro. Esta estrategia la siguen otros competidores.

En ese sentido, aunque se ven apuestas aisladas en varios distritos de Lima, el distrito Los Olivos es la plaza donde hay mayor potencial para el sector porque, además de cumplir con las variables anteriormente descritas, tiene un fuerte flujo comercial y alta rotación. No en vano 5 franquicias millonarias ingresaron al Cono Norte.

Esto ya se comienza a ver en una de sus arterias principales: la avenida Carlos Izaguirre. A lo largo de sus 12 primeras cuadras hay 26 firmas de salud entre clínicas (como la del grupo San Pablo y Concebir), policlínicos (como el de Arcángel) farmacias y laboratorios (Roe y Suiza Lab).

La oferta

Por el momento, las clínicas están migrando a las periferias con una oferta básica de servicios ambulatorios, centros médicos y clínicas de baja complejidad y precios que pueden estar hasta un 50% por debajo de lo que se paga en Lima moderna, estrategia que los hace competitivos frente a los medianos y pequeños jugadores de la zona.

Los analistas explican que esta oferta básica se debe a que todavía el retorno de estas inversiones en esos distritos es más lento que el que se obtendría en Lima moderna. Además, la penetración de los seguros es más baja, por lo que la inversión podría resultar algo arriesgada.

Sin embargo, frente a este escenario, las clínicas encontraron en las alianzas con los centros comerciales una forma de abaratar costos y llevar su oferta de centros médicos. Así, tenemos a la chilena Banmédica con Megaplaza, la Clínica Limatambo con Minka y la Clínica Internacional con Mall Aventura Plaza, un modelo también les permite llegar con mayor facilidad a su público.

Mientras tanto, los grupos que ya estaban en las periferias no se han quedado quietos y refuerzan su oferta con mayor tecnología y ampliaciones en sus sedes. Por ejemplo, Oftalmosalud mudará sus consultorios de Los Olivos a un edificio de cinco pisos –en plena construcción– con el que cuadruplicarán su oferta.

Vía: gestion
Foto: correosemanal

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