Cómo aplicar el marketing en épocas de crisis

¿La economía es perjudicial para su negocio ahora? ¿Las cosas van lentas, porque nadie gasta dinero? ¿Está desanimado porque no recibe tantos pedidos como antes? ¿Está esperando que la economía mejore antes de emprender un programa de marketing?

Pero, ¿es verdad que la economía es lo que está perjudicando a su negocio? No es la economía lo que resulta perjudicial para su negocio. ¡Es usted mismo!

La magia de poder atraer más clientes tiene muy poco que ver con la economía o mensajes de marketing o brillante exposición sobre todos y cada uno de los medios de comunicación social del sitio.

Tiene mucho más que ver con la creación de oportunidades para conectarse con más clientes potenciales y, luego de contactarlos, hacer el seguimiento.

Entonces, ¿por qué no hace esto todo el mundo? Por tres razones principales:

1- La gente no tiene un sistema establecido y no está preparada. Literalmente, no tienen un plan, una intención, un propósito u objetivo para desarrollar su negocio. No piensan demasiado acerca de las herramientas y recursos que necesitan.

Sin ello, no es mucho lo que sucederá. Ni siquiera si la economía llegara a despegar. Cuando eso suceda quizás su negocio ya esté muerto y haya desaparecido. Sin un plan, sin una preparación, y una seria reflexión sobre lo que hace y lo que trata de lograr, su negocio no crecerá.

2- La gente es desorganizada y falta de foco. Aun cuando tienen un plan básico, se dispersan. Se van a casa después de un evento de networking, dejan las tarjetas que recolectaron sobre el escritorio y luego se ocupan de otra cosa mientras las tarjetas juntan polvo. Dos semanas más tarde, miran la pila de tarjetas y exclaman: “¡Oups, Me olvidé de hacer el seguimiento de la reunión de networking!”.

Si éste es su modus operandi para desarrollar su negocio, está en serios problemas. Sin un sistema y una organización, se quedará con una pila de cartas sobre su escritorio, pero sin una cita acordada con potenciales clientes.

3- La gente le teme al rechazo. No tendremos éxito en hacer el seguimiento o en intentar una conducta proactiva si pensamos: “No quiero ser insistente. Si tienen interés me llamarán. No soy el tipo de persona vendedora. No tengo tiempo para hacer seguimientos”. Todo esto esconde sentimientos más profundos como: “me excluirán si soy muy agresiva en mi negocio”; “me rechazarán y no podré volver a mostrar mi cara nuevamente en ese grupo”, “realmente no tengo nada de valor que ofrecer. ¿Por qué estoy haciendo esto?”

¿Cómo sobresalir?
Esas personas que atraen más clientes que los que pueden atender (sí, existen) hacen exactamente lo opuesto de lo mencionado arriba:

– Tienen un plan y saben lo que están haciendo. Son centrados, preparados y listos para ingresar al juego del marketing.
– Están organizados y tienen sistemas reales en funcionamiento que siguen sin abandonar. Para esta gente, el seguimiento no es una carga, sino una oportunidad.
– Son valientes. Entienden el valor de su servicio y no se preocupan por ser rechazados. Hacen que las cosas ocurran.

Ahora bien, si ésta es su situación, seguramente está atrayendo un gran volumen de negocios y probablemente se preguntará a qué viene tanto alboroto. Se da cuenta de que “venderse” es parte del marketing de su empresa y simplemente trabaja para lograrlo y mejorar hasta que nunca se convierta en un gran problema nuevamente (www.mujeresdeempresa.com).

Fuente: El Peruano

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