¿De quiénes depende el aumento del salario mínimo?

¿Te parece justo el salario mínimo vital en nuestro país? Si bien podemos ver como un alivio que más personas tengan más dinero para cubrir su canasta básica familiar, lo cierto es que olvidamos o pasamos por alto el perjuicio que puede acarrear un aumento del salario contra las empresas, especialmente a las micro y las pequeñas. Pero, vayamos al quid del asunto, ¿de quién depende el aumento del salario mínimo?

  1. Del Gobierno y su compromiso

La Recomendación 89 de la OIT fomenta que los gobiernos reajusten periódicamente los salarios mínimos. Si bien el actual Gobierno ya ha realizado un reajuste al salario mínimo, el problema está en que los anteriores gobiernos evadieron su compromiso con la población y con la recomendación de la OIT. No hay justificación que explique tamaño olvido: el crecimiento continuo del PBI así lo exigía.

  1. Del Consejo Nacional del Trabajo

Si hay un organismo que posee las opiniones de ambas partes, es decir, de trabajadores y de empleadores, ese es el Consejo Nacional del Trabajo. Sin embargo, no hay organismo designado para hacer un análisis concienzudo sobre si es viable o no un aumento del salario mínimo. El Consejo Nacional del Trabajo puede resultar una buena alternativa. Él, de la mano del BCR y del INEI, debe encargarse de observar si conviene o no un único salario mínimo, o si es conveniente establecer varios tipos de remuneraciones mínimas en base a factores como:

  1. De las variables económicas que se utilicen

Por lo general, para considerar un aumento del salario, los gobiernos se han valido de dos indicadores básicos, la productividad y la inflación. Sin embargo, estos dos indicadores no son suficientes ahora, en pleno 2015, para darnos una pauta clara de si es necesario o no un aumento del salario. También deben entrar en consideración dos factores que se verían perjudicados con un aumento del salario mínimo: el desempleo y la informalidad. ¿Aumentarán estos dos últimos indicadores si se decide un incremento de la remuneración mínima? ¿Vale la pena que unos ganen más y que otros pierdan su empleo por la misma razón?

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  1. De la imagen que pretendemos proyectar

El Perú ya no es una isla. Si bien nuestro país se ubica en el puesto 35 de 189 economías en el ámbito de facilidad para establecer negocios, lo cierto es que tampoco podemos olvidar que el Perú está ubicado en un trágico puesto 130 de 144 países en materia de mercado laboral. ¿Es que los peruanos cobramos tanto? No es cierto. De hecho, los salarios peruanos están a la zaga en América Latina. Lo que sucede es que los beneficios laborales elevan cuantiosamente el “salario real” del trabajador peruano. Echemos un vistazo: dos gratificaciones por año, reparto de utilidades, pago de CTS, pago de AFP u ONP, pago de EsSalud, pago de un mes completo de vacaciones, etc. El Perú es el país de los beneficios sociales y ese es una de las raíces de la alta informalidad laboral.

Quizás sea tiempo de reajustar el salario mínimo vital. Pero también sea momento de reajustar los beneficios laborales. ¿Por qué no abogar por una disminución de beneficios en pro de un salario más acorde a la realidad y al crecimiento experimentado en los últimos años? La pelota está en la campo de las autoridades.

Vía: Portafolio Económico

Foto: revistaideele.com

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Autor entrada: Equipo Pymex LM

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