Estos son los 4 tipos de fondo que ofrecen las AFP

Son alternativas de inversión en el Sistema Privado de Pensiones las cuales se diferencian entre sí por el nivel de riesgo en las inversiones a realizar.

Cada mes los trabajadores afiliados a una AFP separan 10% de sus ingresos para ahorrarlos en su fondo de pensiones con el objetivo de ir acumulando un capital que les permita continuar disfrutando de ingresos, aun cuando ya no trabajen, al haber llegado el periodo de jubilación.

Por ejemplo, si un trabajador llegase a aportar todos los meses desde los 25 hasta los 65 años, habrá ahorrado para su fondo de pensiones el 10% del ingreso de 40 años, es decir, habrá ahorrado 4 años de trabajo (10% de 40).

Sin embargo, lo más común es que un trabajador tenga periodos, a lo largo de su de vida laboral, en los que no pudo aportar por haber salido del sector formal o por encontrarse en situación de desempleo, con lo cual normalmente acumulará un ahorro equivalente a menos de 4 años de ingresos.

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Lo anterior significa que si la edad de jubilación es 65 años y un trabajador ahorra para su pensión el equivalente a un valor de 4 años o menos, su fondo de retiro debería estar terminándose antes de cumplir los 69 años (o antes de los 72 años si consideramos sueldos netos en vez de brutos), situación no deseable, ya que esperamos vivir más allá de los 69 o 72 años.

De hecho, de acuerdo al INEI, la esperanza de vida a los 65 años es de 81 años para los hombres y 84 para las mujeres. Claramente la tasa de aporte de 10% es insuficiente y debería aumentar, lo mismo con la edad de jubilación, la cual debería ser más de 65 años.

Entonces, ¿cómo se espera cubrir la diferencia entre los 7 años de sueldos netos que uno ahorra y los 16 a 20 años que uno necesita? Aquí es donde entra la importante labor de las AFP, las cuales deben invertir esos ahorros y hacerlos crecer, generando ganancias que permitan ayudar a cubrir parte de la diferencia entre lo que el trabajador separa de sus ingresos y lo que necesitará luego.

Tipos de fondo de inversión

Se tienen cuatro alternativas de inversión en el Sistema Privado de Pensiones. Se han denominado Fondos tipo 0, 1, 2 y 3, los cuales se diferencian entre sí por el nivel de riesgo en las inversiones a realizar.

1. Fondo tipo 0 – Protección del Capital: Este fondo no presenta casi variaciones de valor y es obligatorio para todos los afiliados que cumplan 65 años de edad hasta que opten por una pensión, salvo que el afiliado exprese por escrito su voluntad asignar su fondo al tipo 1 o tipo 2. Este fondo busca proteger el capital ahorrado frente a fluctuaciones del mercado mientras el afiliado se encuentra en proceso de jubilación.

2. Fondo tipo 1 – Preservación de capital : Es un fondo creado para personas que están a pocos años de pensionarse, o pensionistas que reciben una jubilación en la AFP y deseen un comportamiento estable de los fondos, con bajo riesgo. Es obligatorio para los afiliados que cumplan 60 años de edad.

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3. Fondo tipo 2 – Fondo mixto : Apunta a un crecimiento y riesgo moderado, pues está dirigido a personas que ya pasaron la mitad de su vida laboral y han acumulado capital.

4. Fondo tipo 3 – Fondo de apreciación de capital : Es un fondo dirigido a jóvenes lejos de la etapa de jubilación, orientado a realizar inversiones de mayor riesgo, con mayor potencial de apreciación en el largo plazo.

¿Qué fondo es el que conviene?

Un afiliado joven, que necesita hacer crecer sus ahorros, puede afiliarse al Fondo Tipo 3, debido a que las acciones suelen obtener en el largo plazo rendimientos mayores que los que suelen obtener los instrumentos de renta fija, pero que también, debido a la naturaleza de los mercados financieros, suelen enfrentar periodos en los que los rendimientos caen, a veces incluso son negativos.

Dado que el afiliado es joven y la edad de jubilación es de 65 años, puede esperar a que se recuperen estas bajadas temporales en la valorización de las acciones. Los rendimientos de largo plazo de los portafolios diversificados, como los del fondo de pensiones, muestran que las recuperaciones se producen.

Luego de ese tipo de fondo, se encuentra el Fondo Tipo 2, el cual combina la mayor estabilidad de los rendimientos de los instrumentos de renta fija con el mayor potencial de crecimiento de las acciones.

También para afiliados que están próximos a la edad de jubilación, se ha diseñado el Fondo Tipo 1, el cual invierte una proporción mucho menor en acciones, con lo cual no se esperan ganancias muy altas, pero tampoco pérdidas muy elevadas que afecten significativamente la pensión.

Desde abril del 2016 se encuentra en funcionamiento el Fondo Tipo 0, el cual no invierte en acciones ni en instrumentos de renta fija de muy largo plazo, pues se trata de un fondo que prioriza un objetivo de estabilidad sobre uno de crecimiento, diseñado así, para pensionistas y para afiliados muy próximos a la edad de jubilación.

Vía: piensaprofuturo.com

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